domingo, 13 de enero de 2019

En Venezuela está en marcha un intento de golpe de estado imperialista


Hay que decirlo claramente, lo que está sucediendo en Venezuela es un intento de golpe de estado. El 10 de enero se juramentó el presidente Maduro para un nuevo mandato. Había ganado las elecciones del pasado 20 de mayo, en las que un sector de la oposición decidió participar y otro boicotearlas. El 11 de enero, Juan Guaidó, el presidente de la opositora Asamblea Nacional (en desacato desde 2015) desconoce al presidente Maduro y se declara dispuesto a asumir la Presidencia “con el apoyo de las fuerzas armadas, el pueblo y la comunidad internacional”.
Aparte de ser una decisión totalmente ilegal, tomada por un organismo que está en desacato y ademas sin seguir ningún precepto constitucional, el llamado es a las fuerzas armadas a derrocar al presidente electo. Esto tiene un nombre: golpe de estado.
El primero en responder fue el secretario general de la OEA Almagro, uno de los instigadores del golpe que fue más allá de las palabras de Guaidó y declaró que este era presidente (algo que él no dijo). Esto es lo que dijo Almagro:
“Saludamos la asunción de @jguaido como Presidente interino de #Venezuela conforme al artículo 233 de la Constitución Política. Tiene nuestro apoyo, el de la comunidad internacional y del Pueblo de #Venezuela #OEAconVzla” (https://twitter.com/Almagro_OEA2015/status/1083780923026477056)
Claramente Guaidó es más precavido, dice estar dispuesto a asumir la presidencia, pero Almagro, en su obsesión enfermiza por deshacerse de Maduro lo nombra ya presidente.
El secretario de estado de EEUU Pompeo ya había hecho el 10 de enero un llamado parecido a las Fuerzas Armadas a destituir a Maduro, ergo, a un golpe de estado, y además con carácter de urgencia (AHORA):
“EEUU condena usurpación ilegítima de poder de #Maduro e insta a quienes apoyan al régimen, incluidas las fuerzas de seguridad que juraron respaldar la constitución, a que no sigan permitiendo represión y corrupción. El momento para regresar a la democracia en #Venezuela es AHORA.” (https://twitter.com/USAenEspanol/status/1083479532257136642)
En su mensaje golpista, Pompeo hablaba específicamente de la capacidad de la Asamblea Nacional (opositora, en desacato) de ‘recuperar fondos robados’, que se encuentran en los EEUU, es decir ofrecen financiación al golpe:
“La Asamblea Nacional lleva la llama de la democracia en nombre de #Venezuela en estos días oscuros de la dictadura de Maduro. Aplaudimos sus esfuerzos para recuperar fondos robados para el pueblo venezolano.”
La idea es crear un “gobierno paralelo” al que puedan reconocer y sobre esa base forzar un “cambio de régimen”.
El 11 de enero, en llamada telefónica a Guaidó, Pompeo reiteró su apoyo a la Asamblea Nacional como única autoridad legítima, aunque evitó describir a Guaidó como presidente (por ahora) (ver https://medium.com/@USAenEspanol/llamada-del-secretario-pompeo-con-el-presidente-de-la-asamblea-nacional-venezolana-juan-guaidó-af9762733fbb)
El 12 de enero en otra declaración oficial (https://www.state.gov/r/pa/prs/ps/2019/01/288441.htm), el Departamento de Estado de EEUU continúa y aumenta su apoyo al golpe en marcha, del que ellos son parte promotora. La declaracion incluye una instrucci’on clara y precisa de “cambio de régimen”: “es hora de iniciar la transición ordenada a un nuevo gobierno”
Entonces, el plan está en marcha. La visita de Pompeo a Brasil para la juramentación de Bolsonaro y después a Colombia y la posterior declaración del cártel de Lima (con la honrosa excepción de Mexico) eran pasos previos necesarios que preparaban este escenario.
El intento de golpe de estado sólo puede tener éxito si logra ganar a un sector significativo de las Fuerzas Armadas o mediante una intervención militar (un gobierno efectivo no se crea declarandolo por Periscope). En última instancia cualquier gobierno se basa en el monopolio de la fuerza para poder hacer efectivas sus decisiones.
Para incrementar las posibilidades de que la FANB se quiebre, la Asamblea Nacional está discutiendo una “ley de transición” en la que se ofrece inmunidad a todos los que salten la talanquera. Según Reuters “El documento de 17 páginas lleva por título ley que “rige la transición a la democracia” e incluye un artículo en el que se acuerda una amnistía para presos políticos y además crearía “incentivos jurídicos” para que funcionarios “civiles y militares” participen en el proceso “de restablecimiento del orden constitucional”” (https://mobile.reuters.com/artic…/…/lta/idLTAKCN1P52HL-OUSLT)
Los servicios secretos de los EEUU han estado trabajando duro en tratar de comprar o chantajear a militares de alta graduación para que encabecen un movimiento contra el presidente electo. En los últimos años ha habido toda una serie de conspiraciones golpistas, sin éxito hasta el momento. El alto mando militar tiene un interés material en el mantenimiento del actual orden constitucional. El gobierno ha entregado a los militares jugosos contratos (a través de la empresa CAMIMPEG y además ha colocado a muchos mandos militares al frente de empresas públicas, una fuente sustanciosa de ingresos legales e ilegales. Pero eso no quiere decir que siempre y en todo momento se vayan a mantener leales. Si ven que hay una posibilidad de que Maduro sea derrocado, sin duda habrá sectores de la alta oficialidad que ante la oferta de inmunidad y preservación del patrimonio estén dispuestos a participar en un golpe de estado o en algún tipo de “transición negociada” (un golpe con otro nombre).
El Washington Post, citando fuentes de los servicios secretos de EEUU, afirmaba que el jefe de las fuerzas armadas Vladimir Padrino, habría pedido a Maduro que renunciara o de lo contrario sería él el que dimitiría.Lo más probable es que esto sea un intento más de intoxicacion por parte de Washington, pero no se puede descartar un escenario de ese tipo en algún momento.
El propio borrador de “ley de transición” (http://puntodecorte.com/wp-content/uploads/2019/01/10E-T-Ley-Marco-del-Estatuto-08-01-19.pdf) de la Asamblea Nacional (en desacato) es explícito acerca de los objetivos centrales del golpe en el terreno político y económico:
“se abolirán los controles centralizados, medidas arbitrarias de expropiación y otras medidas similares…. A estos fines, se sustituirá el modelo centralizado de controles de la economía por un modelo de libertad y de mercado basado en el derecho de cada venezolano a trabajar bajo las garantías de los derechos de propiedad y libertad de empresa.”
Es decir se devolverán las empresas nacionalizadas a sus antiguos dueños privados (incluyendo las de telecomunicaciones, eléctricas, SIDOR, cementeras, etc), así como los latifundios. Es de notar que se habla de los derechos de propiedad y empresa, pero no se menciona para nada los derechos de los trabajadores, que van a ser abolidos.
“Las empresas públicas serán sometidas a un proceso de restructuración que asegure su gestión eficiente y transparente, incluso, mediante acuerdos público-privados.”
Es decir, el despido masivo de trabajadores de las empresas del estado y la entrada del capital privado en las mismas, una política de saqueo que ya demostrado ser un desastre en todos los países donde se ha aplicado.
Hay obviamente otros factores en la ecuación. Uno es el propio hecho de que la amenaza, real, de intervención imperialista tiende a unir las fuerzas del chavismo, incluso de los sectores críticos y los desencantados, ante la amenaza externa. El sentimiento, sano, de oposición a la injerencia extranjera es muy fuerte en Venezuela y va más allá del núcleo duro que sigue votando al PSUV.
A eso se añaden las declaraciones bastante fuertes que ha hecho Rusia contra ningún tipo de intervención en Venezuela, que además han ido acompañadas de maniobras militares y la presencia en el país de bombarderos rusos Tu-160, capaces de portar armas nucleares. Desde el punto de vista geoestratégico del conflicto entre Rusia y EEUU, Venezuela es un punto de apoyo importante para Rusia que no parece dispuesta por ahora a dejar perder. Rusia además ha adquirido importantes intereses en Venezuela en forma de contratos petroleros y otros y no parece estar dispuesta a dejar caer al gobierno de Maduro, después de sus éxitos en Crimea y Siria.
Ante estos hechos, no hace falta decirlo, la posición de cualquier demócrata, y por supuesto la de cualquier revolucionario, socialista y anti-imperialista, es la de rechazar esta escandalosa injerencia imperialista y el descarado intento de golpe de estado de la oposición reaccionario.
La Corriente Marxista Internacional ha manifestado por activa y por pasiva que no apoya las políticas del gobierno de Maduro y no llamó a votar por él el pasado 20 de mayo. De lo que estamos hablando aquí es de otra cosa, de si apoyamos o adversamos el intento de golpe de estado en marcha, que de triunfar llevaría a tomar las riendas del poder de manera directa a la burguesía reaccionaria y al imperialismo con efectos que todos podemos imaginar para la clase trabajadora y el pueblo pobre, en Venezuela y más allá.
No suspendemos nuestra crítica al gobierno de Maduro. Pensamos que su política (de conciliación de clase) no solamente es incapaz de resolver la profunda crisis económica, sino que además en muchos aspectos representa un retroceso importante de los logros de la revolución bolivariana, por acción u omisión. Además esta política mina y debilita la lucha efectiva contra el imperialismo, en primer lugar porque desmoraliza las masas obreras y populares que son el baluarte y la fuerza motriz de la revolución, pero además porque se basa en concesiones vergonzosas al capitalismo turco, chino, ruso y también estadounidense y francés (veánse los más recientes contratos petroleros suscritos con EREPLA y Maurel and Prom)
Pero todo eso no significa de ninguna manera tener una postura ambigua ni neutral ante el golpe de estado en marcha, al contrario, de manera clara y enfática nos oponemos enérgicamente. Y además avanzamos el programa que pensamos que es necesario para combatirlo de manera efectiva: la expropiación de todas las empresas multinacionales de los países implicados en el plan golpista y de todos los capitalistas que lo financian y lo alientan; el armamento general del pueblo y el fortalecimiento de las milicias; el control obrero y la contraloría revolucionaria a todos los niveles para combatir a la quinta columna burocrática reformista y vende-patrias; la entrega de los latifundios a los campesinos organizados y de las fábricas ociosas o semi-paralizadas a los trabajadores para levantar un plan nacional de producción bajo control obrero que empiece a satisfacer las necesidades inmediatas de las masas; el repudio inmediato y total del pago de la deuda externa; un llamado a la clase trabajadora y los pueblos del mundo a defender la revolución bolivariana contra la agresión imperialista.
¡NO PASARÁN!

miércoles, 9 de enero de 2019

Este 10 de enero: Solidaridad con la Revolución


En defensa de la Revolución Bolivariana!

Desde Manos Fuera de Venezuela en Argentina llamamos a todas y todos los amigos de la Revolución a movilizarse en defensa de los trabajadores Venezolanos este 10 de enero ante una nueva arremetida del imperialismo y sus aliados locales que pretenden quebrantar la voluntad democrática del pueblo de Venezuela.
Así mismo llamamos a la unidad del Chavismo de base para organizarse en defensa de la Revolución  construyendo una alternativa revolucionaria que rescate del foso de decadencia y desmoralización en la que la burocracia reformista que dirige el timón del Estado ha sumergido al proceso revolucionario.
Solo derrotando al capitalismo y expropiando a la oligarquía, poniendo el poder en manos del pueblo, podremos derrotar al imperialismo.

Al imperialismo y sus cachorros les decimos: MANOS FUERA DE VENEZUELA!

Jueves 10 de Enero / 8:30 hs / L.M Campos 170 / BsAs

domingo, 25 de noviembre de 2018

[VÍDEO + PDF] La crisis orgánica del capital - Entrevista a Jorge Martin



Jorge Martin es secretario de la campaña internacional de solidaridad con la revolución bolivariana “Manos fuera de Venezuela”; dirigente de la Corriente Marxista Internacional (CMI); miembro del comité de redacción de la página “In Defense of Marxism” y es editor de “América Socialista” revista de la CMI.
Jorge viene a nuestro estudio para profundizar su análisis sobre la crisis orgánica del capital, cómo esta se manifiesta a lo largo del ámbito internacional, específicamente como la crisis global del capital busca resolver sus problemas desde América Latina, incluyendo a Venezuela. Nos manifiesta que para él las políticas neoliberales son elementos que aplica el sistema capitalista en momentos de crisis para poder resolverse de forma interna, siendo estas políticas inevitables dentro del capitalismo y su crisis constante. Al mismo tiempo hace una breve exposición de como el imperio estadounidense, al buscar resolver la crisis del capitalismo, entra en disputa de poderío con otro imperio, como lo es China, para seguir manteniendo su hegemonía a nivel internacional. De esta crisis China ha logrado sacar cosas positivas, porque ha logrado aprovechar esas debilidades para poder hacer alianzas económicas y políticas que le permitan seguir avanzando como potencia económica, y América Latina se ha visto beneficiada de estos avances.
En el caso venezolano, Jorge Martin nos dice que son varios los elementos que han influido en la actual crisis que estamos atravesando, y aclara que si el gobierno sigue aplicando ciertas políticas, que han aumentado el descontento, eso nos llevará al inevitable triunfo de la derecha venezolana.
Otros temas y conceptos logra abarcar el compañero en en esta entrevista, necesaria para seguir entendiendo la situación política, económica y social de Venezuela y el mundo.

Descargue la adaptación literaria de esta entrevista, a través del siguiente enlace

lunes, 3 de septiembre de 2018

Clase, partido y dirección


Jorge Martín, militante de la Corriente Marxista Internacional y secretario de la campaña de solidaridad con la revolución bolivariana "Manos Fuera de Venezuela", en su última visita a Venezuela fue invitado por los camaradas de la Escuela de Cuadros a estudiar el texto “Clase, partido y dirección” de Trotsky. 



martes, 7 de agosto de 2018

Fracasa un atentado terrorista contra el presidente Maduro

A las 5:41 pm del 4 de agosto, se escuchó una potente explosión cerca de la tribuna desde la cual el presidente venezolano Nicolás Maduro se dirigía a un desfile en la Avenida Bolívar en Caracas para conmemorar el 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana. El presidente Maduro resultó ileso, pero siete miembros de la Guardia Nacional resultaron heridos.
En un discurso televisado, el presidente venezolano acusó al saliente presidente colombiano, Juan Manuel Santos, de estar detrás del atentado contra su vida. La opositora venezolana de extrema derecha, Patricia Poleo (residente en Miami), emitió luego un comunicado de Soldados de Franelas ("Soldados en camisetas"): un grupo terrorista de derecha compuesto por civiles y personal militar, que se atribuyó la responsabilidad del ataque.
Si bien algunos de los detalles de lo ocurrido aún no están claros, parece que había dos drones que portaban explosivos C4 y que el objetivo era la tribuna presidencial del desfile. Los drones han sido identificados a partir de secuencias de video y parecen ser DJM600 de seis rotores profesionales de alta gama, capaces de transportar una carga de siete libras. Uno explotó en el aire, probablemente derribado por miembros de la seguridad del presidente, mientras que el otro se desvió y se estrelló contra un edificio residencial cercano.



Esta segunda explosión llevó a algunas agencias internacionales de prensa a dar crédito a la idea de que la detonación provenía de una bombona de gas en un edificio en lugar de un ataque contra Maduro. A pesar de que los medios burgueses internacionales venían abogando por el derrocamiento militar del presidente venezolano, cuando se produjo un ataque terrorista con ese objetivo exacto, han tratado de negar incluso que haya tenido lugar. Incluso ahora, la mayoría de los titulares intentan sembrar dudas sobre si el ataque fue real o no. "Presunto intento de asesinato de Maduro", dice CNN, "Aparente ataque de drones contra Maduro", se lee en el Washington Post, mientras que El País publicó el escandaloso titular: "Maduro utiliza el 'atentado' para reforzar el ataque contra sus oponentes políticos".

El terrorismo de la oposición reaccionaria 
La reacción del gobierno de los EE. UU. fue en la misma línea. Ni siquiera hicieron el gesto de emitir una condena del ataque, sino que se limitaron a decir que "no hubo participación del gobierno de EE. UU." Y luego sugirieron que el ataque podría haber sido diseñado por el propio gobierno venezolano.

El problema para los medios capitalistas del mundo es que admitir que una organización terrorista ha llevado a cabo un ataque contra Maduro destruiría toda la base de sus historias sobre una oposición pacífica y democrática. Esta es la caracterización que han estado vendiendo sobre las “guarimbas” de 2014 y 2017, que consisten en disturbios violentos y actividades terroristas por parte de la oposición. De hecho, es muy probable que los perpetradores de este ataque estuvieran vinculados con los participantes en esos acontecimientos. Las autoridades venezolanas anunciaron que seis personas habían sido arrestadas en relación con el atentado contra la vida del presidente. El grupo que reivindica la responsabilidad parece tener algunos vínculos con personas involucradas en el terrorismo de extrema derecha durante las guarimbas y el (fallecido) oficial de policía Oscar Pérez, quien capturó un helicóptero de la policía y llevó a cabo un ataque en Caracas el año pasado.

Más detalles seguramente serán conocidos en los próximos días. Una cosa está clara: desde el comienzo de la Revolución Bolivariana, hace 20 años, los elementos reaccionarios de las fuerzas armadas han intentado constantemente derrocar al gobierno elegido democráticamente y aplastar al movimiento revolucionario por la fuerza de las armas. La oligarquía venezolana reaccionaria y parásita nunca aceptó que ya no tenía el control directo sobre el gobierno. Estamos hablando no solo del golpe de estado efímero de abril de 2002 (derrotado por la acción decisiva de las masas), sino también del pronunciamiento de los oficiales militares de la Plaza de Altamira en diciembre de ese mismo año; el intento de utilizar a los paramilitares colombianos para matar a Hugo Chávez en 2004; y docenas de otros complots menos conocidos. Todas estas intrigas, y han sido muchas, comparten una cosa en común: disfrutaron del apoyo y el respaldo en un grado u otro del imperialismo estadounidense y de sus lacayos en la oligarquía colombiana.

Intrigas imperialistas
Este ataque tiene lugar después de que informes de medios recientes y confiables indicaran que el presidente estadounidense, Donald Trump, discutió abiertamente la organización de una invasión militar del país el año pasado. Además de estos informes, la agencia Bloomberg informó sobre un plan de golpe militar frustrado el año pasado, una variante de la cual involucraba asesinar al presidente Maduro durante un desfile militar. Bloomberg informó que estos complots golpistas se estaban discutiendo con pleno conocimiento y aprobación tácita de los servicios de seguridad colombianos y estadounidenses.

La forma en que se llevó a cabo este intento de asesinato en particular implica que fue la acción de un pequeño grupo terrorista en lugar de una conspiración elaborada por servicios secretos extranjeros. Sin embargo, el peligro no debe subestimarse. Estos grupos terroristas claramente tienen acceso a fondos, explosivos y tienen conexiones dentro del ejército y las fuerzas policiales, como se demostró en el caso de Oscar Pérez. Además de esto, hay un sector de la reaccionaria oposición venezolana que no oculta su apoyo a tales métodos, ya sean golpes militares o ataques terroristas contra el jefe del Estado.

Por supuesto, la mayoría de estas células terroristas y grupos de oficiales del ejército intrigantes son conocidos por los servicios de inteligencia de los EE. UU., muchos de ellos tienen vínculos cercanos con la mafia de exiliados cubanos en Miami, que ejerce una enorme influencia sobre el Partido Republicano. En la actualidad, Washington probablemente buscará alcanzar sus objetivos a través de una combinación de sanciones económicas, que espera que eventualmente conduzcan a un sector del ejército a organizar un golpe. Sin embargo, esto no significa que intervenga para evitar que alguien asesine a Maduro, y se puede estar casi seguro de que Estados Unidos tenía conocimiento previo de este último ataque.

¡Manos Fuera de Venezuela!
La revolución venezolana se enfrenta a muchas dificultades. Hemos sido y todavía somos extremadamente críticos con las políticas del gobierno de Maduro, que en nuestra opinión son desastrosas y preparan el camino para el regreso de la oligarquía al poder. Incluso en los últimos días, Maduro ha hecho una serie de anuncios en términos de política económica que constituyen más concesiones a los capitalistas. Pero seamos absolutamente claros en un punto: la victoria de un golpe militar significaría el final de la Revolución Bolivariana, un brutal paquete de austeridad para hacer que los trabajadores paguen el precio completo de la crisis económica, y la destrucción de lo que queda de la conquistas de la revolución. Esto sería impuesto por una represión generalizada de los derechos democráticos, con el objetivo de destruir las organizaciones de trabajadores, campesinos y pobres venezolanos, aplastando cualquier posible resistencia. Ningún activista revolucionario en ninguna parte del mundo puede apoyar esto, y por eso condenamos el ataque perpetrado el 4 de agosto contra Maduro.

El intento de asesinato de Maduro, sin embargo, también revela una serie de puntos interesantes sobre la situación actual en Venezuela. En primer lugar, entre los detenidos en relación con el ataque, algunos están relacionados con el ataque de agosto de 2017 contra el cuartel de Paramacay en Valencia, que fue llevado a cabo por personal interino de las fuerzas armadas y la Guardia Nacional Bolivariana. El hecho de que 20 años después todavía haya tantos oficiales del ejército reaccionario es una clara señal de que el aparato estatal, aunque debilitado y parcialmente arrebatado al control de la clase dominante, sigue siendo un aparato estatal burgués. Esto es algo que el presidente Hugo Chávez explicó claramente en sus últimos discursos, cuando insistió en que "el aparato del Estado burgués debe ser pulverizado". La idea de que de alguna manera el ejército en Venezuela es cualitativamente diferente al de otros países latinoamericanos o que, en su conjunto, es leal a la Revolución Bolivariana, es falso.

Por supuesto, el ejército venezolano cayó bajo la influencia de la revolución. Sin embargo, esto no ha cambiado fundamentalmente sus estructuras o cadena de mando. Como tal, el ejército realmente no ha experimentado una transformación cualitativa. Cuanto más abajo, entre los soldados rasos y suboficiales, se encontrará un depósito de apoyo más profundo para la Revolución Bolivariana. Mientras más se avanza en la escala de mando, mayor es el número de oficiales cuya "lealtad" ha sido comprada por beneficios, corrupción y privilegios derivados de sus posiciones en la burocracia estatal.

En segundo lugar, según fuentes oficiales, algunos de los arrestados fueron encarcelados por su participación en actividades terroristas durante los disturbios de la oposición de 2014 y recién fueron liberados como parte de las medidas adoptadas por Maduro después de las elecciones presidenciales del 20 de mayo en un intento de apaciguar a la oposición. Estas medidas causaron revuelo entre los chavistas de base, ya que ninguno de los liberados se había arrepentido o se había disculpado por sus acciones, que habían causado la pérdida de vidas. Ahora han continuado con sus actividades terroristas. Este es un patrón que se repite en Venezuela desde 2002. La indulgencia y los llamamientos en favor de la "reconciliación nacional" siempre son respondidos por la oposición reaccionaria con nuevos planes golpistas y más terrorismo. No se ha aprendido nada.

¡Defendamos la revolución bolivariana!
La razón de las continuas intrigas de la oposición se encuentra en su carácter profundamente reaccionario y lo asustados que están de la Revolución Bolivariana. Los trabajadores y los pobres tuvieron la idea de que estaban en el poder, que podían gobernar. Esta idea debe ser eliminada para que la clase dominante pueda sentirse segura firmemente en la silla de montar otra vez. La única forma en que el gobierno puede reconciliarse con la oposición es llevar a cabo esta tarea. Cualquier cosa menos que eso, hará que los complots continúen.

Además, si la situación de colapso económico continúa y se profundiza (y hasta ahora no muestra signos de disminuir), dará lugar a protestas más generalizadas y al colapso generalizado de la infraestructura. Esto en sí mismo será un factor que empujará a los sectores de los oficiales del ejército en la dirección de un golpe, ya que se dan cuenta de que sus propios privilegios ya no están seguros bajo el actual status quo. Un golpe podría ser llevado a cabo, incluso por algunos que se identifican como "leales bolivarianos", con la excusa de necesitar "una mano fuerte al timón para lidiar con la economía", pasando el poder a un "gobierno tecnocrático" para enfrentarse a la crisis.

Por supuesto, hay una forma de enfrentarse a esta situación de una vez por todas, o al menos de una forma que debilitaría a los golpistas y reaccionarios. La revolución debe completarse, con la expropiación de los capitalistas, los banqueros y los terratenientes, a fin de lograr una economía planificada democráticamente bajo el control de los trabajadores. Eso debe ir acompañado de la abolición del viejo estado capitalista (que aún permanece, aunque debilitado) y su sustitución por el poder de los trabajadores, en forma de comités de trabajadores, organizaciones de autodefensa de trabajadores y campesinos y la milicia bolivariana. Estos deberían ser transformados de una fuerza auxiliar, subordinada al cuerpo principal de las fuerzas armadas, a la columna vertebral de un ejército revolucionario.

El gobierno de Maduro ha demostrado en repetidas ocasiones que su política es precisamente la contraria a estas medidas. Por esa razón, es necesario construir una alternativa revolucionaria que esté firmemente arraigada en el ala izquierda de la base chavista, basada en un programa claro, revolucionario y socialista de abolición del capitalismo. Esto debe ir acompañado de un llamamiento a los trabajadores y a los pobres de América Latina y el mundo entero para que sigan su ejemplo.

sábado, 21 de julio de 2018

Manifestamos nuestra solidaridad con la marcha campesina admirable

PARA RESISTIR SE DEBE PRODUCIR!” es una de las principales consignas de los marchantes. Este 12 de julio arrancó desde Guanare estado Portuguesa una marcha de campesinos y trabajadores agrícolas con destino a Caracas, directamente a Miraflores para tratar de comunicarse con el presidente Nicolás Maduro. Los compañeros se dirigen a pie, se estima que la caminata tardará como mínimo cinco días en llegar a su destino.

En la medida que los compañeros pasan por pueblos y ciudades han sentido la solidaridad de muchos camaradas. En su camino se le van uniendo más compañeros que quieren manifestar su rechazo a las actuales políticas del gobierno.

Lo primero que los compañeros dejaron bien en claro es que los marchantes se identifican con la revolución bolivariana “Hoy estamos obligados a realizar los esfuerzos necesarios como el eslabón más primordial en la alimentación del pueblo venezolano. Nuestra marcha es profundamente chavista y en apoyo al presidente Maduro, pero con un sentido crítico porque estamos obligados a denunciar los hechos que atentan contra el sector campesino, incluso desde los propios organismos del Estado” manifestó uno de los organizadores (ver enlaces).

El problema del campo en Venezuela es un problema aún no resuelto, si bien es cierto que con el presidente Chávez se lograron muy importantes reivindicaciones, esta tarea quedó inconclusa. En Venezuela tenemos un gran número de tierras ociosas y por el otro lado tenemos campesinos sin tierras en una crisis alimentaria. El problema de las tierras si que es un freno para el desarrollo del país, sin la producción de alimentos sencillamente no se pueden desarrollar las demás ramas de la economía. ¡Sin la expropiación de los latifundios nunca se desarrollará Venezuela!

En el problema de las tierras, el estado burgués que hemos heredado de la “IV república”, ha demostrado una vez más su verdadera esencia, de nuevo vemos como los funcionarios del estado defienden los intereses de los ricos y sabotean las pequeñas reivindicaciones que los campesinos han alcanzado en el transcurso de los años. Una vez más nos confirma nuestra convicción de que “la clase obrera no puede limitarse simplemente a tomar posesión de la máquina del Estado tal y como está y servirse de ella para sus propios fines.” (Carlos Marx). Necesario es romper este estado burgués y formar un Estado obrero, que sirva verdaderamente al interés de los obreros, campesinos y pobres.

Así como vemos la alianza formada por burgueses-terratenientes-funcionarios, nosotros los obreros y campesinos debemos formar nuestras propias alianzas para la lucha en la ciudad y en el campo. Los únicos verdaderos amigos que puede conseguir el campesino pobre en la ciudad no son los burgueses ni los funcionarios sino los obreros.

Una de las principales reivindicaciones de los campesinos en marcha es pedir justicia por los compañeros caídos (Jesús León, Guillermo Toledo solo hace un mes), aunque el asesinato a los campesinos no es nada nuevo, cada vez la lista aumenta más y más. Todos los días vemos como los terratenientes “respetan” los derechos humanos y las leyes.

Los compañeros asesinados no serán olvidados y sus verdugos serán castigados tarde o temprano. Desde la Corriente Marxista Lucha de Clases, te decimos hermano campesino: solo confía en tus propias fuerzas.

Aunque para las clases “instruidas” los obreros y campesinos somos unos brutos, algo hemos aprendido de los terratenientes, y es que están todos los días dispuestos a hacer lo que sea necesario por defender sus intereses, tanto “legal” como ilegalmente, una de sus armas favoritas es el asesinato a los líderes campesinos. Aunque nos crean brutos estamos aprendiendo que las leyes son solo para los pobres, los ricos hacen lo que se les da la gana sin ningún castigo.

¡Para resistir se debe producir!
¡Por la defensa del legado agrario de Hugo Chávez!
¡Campesinos, obreros del campo y la ciudad, uníos!

viernes, 18 de mayo de 2018

Venezuela Decide

Washington, Bruselas, Madrid, Santos, Temer, Macri, Peña Nieto, la Conferencia Episcopal venezolana, todos han exigido suspender las elecciones de este 20 de mayo. Por eso mismo nosotros decimos: Manos Fuera de Venezuela!


martes, 3 de abril de 2018

Elecciones en Venezuela, votar en tiempos de Guerra

El día 6 de abril se realizará la charla debate “Elecciones en Venezuela, votar en tiempos de Guerra” con la participación de Virginia King, Lautaro García (Manos Fuera de Venezuela), Dayana López (Colectivo Chavismo Sur) y Eduardo Pereyra (Secretario de Relaciones Internacionales de CTERA).
Esta convocatoria forma parte de la agenda de actividades del Comité por la Libertad de Milagro Sala del Municipio de Vicente López.
En un contexto de avance de la derecha conservadora en nuestro continente que hace peligrar los procesos de construcción de la Patria Grande nos vemos comprometidas y comprometidos con la tarea de dar a conocer esos embates y a su vez las acciones de resistencia de los pueblos de Nuestra América.
La actividad tendrá lugar en el Centro Cultural Tiempos Modernos -Aristóbulo del Valle y Caseros, Vicente López-, el VIERNES 6 DE ABRIL a las 18.30hs.

sábado, 31 de marzo de 2018

[CHÁVEZ RADICAL] "Soy enemigo del reformismo"

Es útil recuperar la vieja conseja revolucionaria que advierte que "si no fuera por el reformismo la revolución hubiese triunfado a escala mundial". Y es que históricamente las revoluciones no solo se han enfrentado a gigantes de siete leguas, oligarquías horrorosas o burguesías apátridas, sino que en su desarrollo orgánico, aparece en sus entrañas el reformismo, primero como una enfermedad asintomática, que luego subrepticiamente coloniza la totalidad del proceso revolucionario, hasta que una vez desahuciado, abandonado el proyecto de transformación radical, y desfigurados sus principios esenciales, terminan entregando el cadáver de la revolución a las huestes del capitalismo.
Al hablar de reformismo no cuestionamos la necesidad de las reformas, medios útiles en todo proceso revolucionario. Enfrentamos si, la tentativa de convertir la simple reforma aislada e inocua, en el fin último del proceso político, descartando incluso la necesidad de transformación revolucionaria, y sustituyéndola por una aplicación paulatina de medidas, que palian las contradicciones sociales sin resolverlas estructuralmente, en su anhelo por construir una sociedad "nueva" sin aniquilar la vieja, de procurar cambios superficiales y evitar a toda costa enfrentar los intereses de las clases dominantes y por ende, evadir la confrontación contra los pilares fundamentales de la dominación capitalista.
De esta forma, el reformismo disfraza su accionar con retórica revolucionaria, manipula las consignas y juega con las metas sociales mientras que en su realpolitik busca desesperadamente un diálogo fraterno con el enemigo histórico (o sectores afines), una negociación de élites y hasta un pacto de clases que les garantice sobrevivencia política así sea sobre de la desgracia, la miseria y la depauperación de las clases populares, que siguen sirviendo como soporte de un proyecto transformador prometido,pero devenido en una farsa que tarde o temprano termina retrogradando a las viejas formas de dominación capitalista.
Ya Fabricio Ojeda detectaba el pernicioso veneno que el reformismo inocula a los procesos revolucionarios, y exhortaba: "abandonar el campo reformista y tomar el revolucionario significa decidirse a luchar sin temor alguno, tener seguridad de la victoria y desafiar, cual David, al gigantesco poderío reaccionario, como lo han hecho todos los verdaderos revolucionarios de la historia".
Chávez no obvió las advertencias históricas expresadas por cientos de revolucionarios y revolucionarias, y además presenció el sigiloso paso del reformismo que venía tomando cuerpo dentro de la Revolución Bolivariana. No en balde, en este nuevo episodio de Chávez Radical, el Comandante establece un símil con el gatopardismo, figura literaria derivadade la novela de Giuseppe Tomasi, para definir con claridad el efecto “encantador” del reformismo que busca cambiar todo para que en el fondo nada cambie.

Aló Presidente N° 278. 25 de Marzo de 2007. Hato Calleja. Estado Barinas.
(Fragmentos)
Ha habido revoluciones en el mundo, desde hace mucho tiempo, pero no todas las revoluciones han sido socialistas, esta revolución ha asumido la bandera del socialismo y eso requiere y exige mucho más que cualquier otra revolución. Nosotros hubiéramos podido quedarnos en una revolución nacional, pero detrás de esos términos se esconden muchas cosas, detrás de esos términos, muchas veces indefinidos, se esconden planteamientos que terminan siendo reformistas, que terminan siendo de derecha, que terminan aplicando programas gatopardianos (...) Es decir aquel señor Lampedusa ¿no? Giuseppe Tomasi, el conde de Lampedusa, que escribió su obra El Gatopardo, y en El Gatopardo se habla, por eso de ahí el gatopardismo, un cambio gatopardiano.
¿Qué significa eso? Bueno, cambiemos todo para que en el fondo todo siga igual. Eso es el gatopardismo.
Nosotros debemos ser enemigos del gatopardismo. Por eso es que yo anoche denunciaba, con respeto pero con contundencia, estoy obligado a hacerlo, las tendencias que dentro de nosotros se mueven hacia el reformismo. Soy enemigo de esa tendencia, no enemigo personal de nadie, seamos enemigos y luchemos contra esa tendencia, porque es la tendencia al facilismo, compadre. Suponte tú, voy a poner un ejemplo, un alcalde en cualquier parte, que llego a alcalde y resulta que, bueno, muy revolucionario, fue líder estudiantil, estudiante revolucionario, etcétera, pero llega a una Alcaldía, asume el cargo —o un gobernador o un presidente— y entonces resulta que comienza a sentir las resistencias. Porque no es lo mismo estar en la calle, haciendo protesta o estar en el aula universitaria dando discursos o estudiando la política y la revolución y las revoluciones, que venir aquí. O no es lo mismo estar en la escuela de guerra que venir a la guerra, pues. Entonces, hay mucha gente que por falta de voluntad, por falta a veces de coraje, por falta de conciencia, termina siendo vencido por las resistencias al cambio, que son bastante grandes y por todos lados, y él termina dejándose llevar, se cansa rápido, a lo mejor lucha un año, pudieran ser dos años, pero dice: “No, yo estoy cansado ya, [risa] estoy cansado contra esto”, y se deja llevar por la corriente. Y termina cayendo en brazos del reformismo, que no es otra cosa, que el gatopardismo. Esa es una tendencia que amenaza a toda revolución. Alerto contra el reformismo, alerto contra el gatopardismo y los llamo a todos a que seamos enemigos y nos plantemos en contra de esas corrientes.

Revolución es lo que aquí tenemos que hacer. Revolución o muerte. ¡Una de dos, una de dos!
*Tatuy Tv. Equipo realizador: Mayra Soto, Joshua Wilson, Juan Lenzo.

domingo, 11 de marzo de 2018

#A5AñosDeTuSiembra levantamos la bandera de Chavez Radical

Escrito por: Lautaro Garcia (Manos Fuera de Venezuela)


Hay que romper con las cadenas especulativas del capitalismo, si no las rompemos, ellos nos van a romper a nosotros, nos van a quebrar; el avance al socialismo con las herramientas del capitalismo es imposible, lo dijo el Che Guevara y lo digo yo también, no se puede construir el socialismo con las armas melladas del capitalismo, no se puede, como morrocoy no sube a palo ni cachicamo se afeita, no seamos tercos, no se puede compañeros (Hugo Chavez) 


Este 5 de marzo, a 5 años de la desaparición física del compañero Hugo Chávez, el colectivo ChavismoSur se dio cita en la casa del movimiento Darío Santillán, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para reivindicar el legado de Chávez Radical.  
En estos momentos en donde el imperialismo redobla sus agresiones contra la Revolución Venezolana, las y los compañeros de ChavismoSur contestamos redoblando la militancia y levantando el programa del Chavismo Revolucionario y del Socialismo. 
Compañer@s de Venezuela, Argentina y El Salvador, se hicieron presentes para compartir en primer lugar la proyección de los cortos de TatuyTV “Chávez Radical“. Elegimos este material que recoge lo medular del programa político de Chávez en su proceso de radicalización, porque consideramos es necesario repolitizar la batalla; Y esto implica ir mas allá del recuerdo de su figura inmensa y centrarse en las ideas con las que el comandante trazo el camino a la superación revolucionaria del capitalismo. 
Sin lugar a dudas la evolución de las ideas políticas de Hugo Chávez se desarrollaron, y crecieron en estatura, junto con la Revolución. A la vez que tuvieron el gran merito de reabrir el debate sobre el Socialismo en un momento en que la burguesía mundial quería imponer “el fin de la historia“. Y a ese fin de la historia Chávez le contrapuso el internacionalismo llamando a construir el partido de la revolución mundial, la V Internacional, dando cuenta de su compromiso con el socialismo no solo en Venezuela o en América Latina, sino a escala mundial.  
La superación del capitalismo por las vías del Socialismo, llamando a liquidar el Estado Burgués sigue siendo el programa necesario para superar la actual crisis en Venezuela y es por eso que Chávez esta mas vigente que nunca. Sus advertencias contra la burocracia contrarrevolucionaria y el reformismo son la bandera necesaria que debemos convertir en praxis política para mantener vivo su legado y salvar a la Revolución Bolivariana.  
Debemos avanzar para no retroceder, y para esto es necesario romper con la política de conciliación de clases retomando las palabras del comandante cuando insistía en que la batalla era entre dos fuerzas que no pueden convivir, las fuerzas Revolucionarias, es decir los trabajadores y demás sectores populares; y las fuerzas contrarrevolucionarias, la burguesía y la oligarquía socios menores del imperialismo yanqui.  En esa tarea estamos los camaradas de este colectivo. 
La actividad continuo con un debate donde cada compañero expreso sus ideas enriqueciendo el debate colectivo, fortaleciéndonos ideológicamente y fortaleciendo nuestro compromiso con la defensa de la Revolución. 
La abolición del capitalismo a través de la expropiación de banqueros, terratenientes y capitalistas es el autentico legado de Hugo Chávez. Debemos combatir para aplicarlo. 
Desde ChavismoSur nos comprometemos en hacer todo lo que este a nuestro alcance para intensificar la lucha por el Socialismo en Venezuela y en todo el mundo, esta es la mejor manera de honrar la memoria del gigante, del radical, del comandante, del compañero Chávez. 



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Esta información no nos pertenece, pertenece a quienes quieran tomarla para lanzarla a la línea de fuego.