jueves, 8 de octubre de 2020

¡Basta de acoso político, diplomático y militar contra Venezuela!

 ¡Hacemos un llamado internacionalista a las y los trabajadores del mundo para que defiendan la Revolución venezolana en sus respectivos países!



El Gobierno de Argentina, junto con otros 21 países, votó en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU una declaración, impulsada por el reaccionario Grupo de Lima, en la que se cabalga hipócritamente sobre la situación de los derechos humanos bajo el mandato de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela. La votación formó parte de la 45ª sesión ordinaria del Comité de Derechos Humanos de la ONU y contó con 22 votos a favor, 22 abstenciones y 3 en contra.

En la práctica, con este voto, Argentina se suma a la continua presión contra el presidente Nicolás Maduro que impulsan Trump, Bolsonaro y Piñera. El Estado venezolano ha sido víctima de criminales sanciones ilegalmente impuestas por parte del imperialismo norteamericano, que causan estragos y consecuencias nefastas para la clase trabajadora, las campesinas y campesinos y la juventud venezolana, y es en este marco que el Grupo de Lima arremete contra Venezuela.

El voto del Frente de Todos deja a la vista el peso del Fondo Monetario Internacional y el imperialismo estadounidense marcando la agenda del Gobierno, ya que este giro en política exterior se produce después de una reunión de Felipe Solá con el embajador de los Estados Unidos, Edward Prado y en vísperas de las negociaciones con el FMI cuyos funcionarios se encuentran en el país.

Mientras el Gobierno de Argentina y Michelle Bachelet, Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, se pronuncian contra la supuesta violación de los derechos humanos en Venezuela, ignoran las sistemáticas violaciones de los derechos humanos que tienen lugar en nuestro país vecino, Chile, como es el caso de los carabineros que arrojaron a un joven de 16 años al río Mapocho desde el Puente Pio Nono, y también muchos otros casos de represión, violencia, torturas y disparos a manifestantes. En realidad, no solo se trata de la violación de los derechos humanos, sino de la constante subordinación de varios países, a los que ahora se suma Argentina, a la política exterior del imperialismo norteamericano.

Este voto a favor del Grupo de Lima, por parte de los funcionarios de Alberto Fernández, desnuda las contradicciones y los límites de clase de un gobierno que dice defender la vida y los derechos humanos, pero que cede a la voluntad de las grandes empresas que presionan por la finalización total de la cuarentena, como del aislamiento, combinado con la devaluación de la moneda. Poco se hace ante la creciente crisis habitacional que atraviesa el país y que está llevando a cientos de personas a ocupar tierras, como en el caso de Guernica, que lleva meses sin resolverse, y tiene a cientos de familias viviendo en condiciones extremadamente precarias.  Sin mencionar los incendios en 14 provincias de Argentina, llegando a los lugares de hábitat que deben ser desocupados por el peligro de perder la vida, todo este flagelo se produce con el dejar hacer o la omisión de los gobiernos provinciales y del gobierno nacional.

Desde la Corriente Socialista Militante y la campaña Manos Fuera de Venezuela en Argentina nos posicionamos firmemente contra el asedio de la derecha internacional contra el pueblo venezolano que viene siendo sometido a un criminal bloqueo, agravado por la pandemia, por esto rechazamos el voto de la Cancillería argentina.

A su vez señalamos que mientras el imperialismo arremete de manera salvaje contra la clase obrera venezolana el gobierno de Nicolas Maduro prioriza los intereses de empresarios, terratenientes y banqueros por sobre los de quienes realmente trabajan, producen, siembran, creando toda la riqueza social: las obreras y obreros, campesinas y campesinos, comuneras y comuneros.

Las calamidades que padecen los sectores populares en Venezuela responden a la crisis estructural del propio capitalismo venezolano, en el marco de la crisis mundial capitalista, junto a la asfixia económica del imperialismo estadounidense a la que el Gobierno de Maduro responde con una política de ajuste burgués y políticas anti-obreras y anti-populares que han llevado el salario mínimo a menos de un dólar dejando a la vista de quien quiera ver la pulverización del salario y la destrucción de las conquistas alcanzadas en el gobierno de Chávez.

Ante esto queda claro que las maniobras desestabilizadoras y golpistas de la derecha pro-imperialista solo pueden ser enfrentadas con un programa socialista. Solo una política revolucionaria, que impulse la demolición revolucionaria del sistema capitalista, puede sacar al país de la crisis, transformando todo el continente y poniendo a la clase obrera venezolana nuevamente como punta de lanza de la revolución mundial.

¡Por una Alternativa Popular Revolucionaria!

sábado, 19 de septiembre de 2020

¡Libertad inmediata para Aryenis Torrealba y Alfredo Chirinos!

 Estoy convencido, y creo que esta convicción será para el resto de mi vida, que el camino para construir un mundo nuevo, mejor y posible no es el capitalismo -que nos lleva directo al infierno-, el camino es el Socialismo, ése es el camino: el Socialismo, el Socialismo. (Hugo Chávez)


Las compañeras y compañeros de Chavismo Sur desde Argentina exigimos la inmediata libertad, con anulación de la causa, para Aryenis Torrealba y Alfredo Chirinos militantes revolucionarios de Barquisimeto, estado Lara, detenidos y sometidos a torturas por luchar contra las mafias corruptas de PDVSA.

El cargo principal del que se les acusa sin pruebas y que ha servido de infame pretexto para su detención abusiva y violatoria del debido proceso, es el de traición a la patria. Las mafias de PDVSA intentan manchar sus nombres.

Alfredo y Aryenis son compañeros humildes, trabajadores y han mantenido el mismo nivel de vida proletario que tenían antes de acceder a cargos de dirección. Por lo tanto, cualquier acusación de corrupción en su contra es una mentira baja y mezquina. Vemos corruptos acusando de corrupción a luchadores honestos.

Ambos camaradas han militado toda su vida en defensa de la Revolución Bolivariana, contra el asedio de la derecha fascista y el imperialismo norteamericano que en este mismo momento sostiene y profundiza, en plena pandemia, una agresión criminal contra la clase obrera y la juventud venezolana.

El Poder Judicial se muestra blando con el peón imperialista Guaidó o con personajes nefastos como Freddy Guevara o Gilber Caro que pueden volver a gozar de plenos derechos civiles y políticos; pero se muestra implacable frente a jóvenes revolucionarios como Aryenis Torrealba y Alfredo Chirinos.

Desde este espacio militante, el chavismo de base levanta bien alto la bandera por la liberación de todas las trabajadoras y trabajadores, líderes populares, campesinas y campesinos presos por luchar contra la precarización salarial, los desalojos arbitrarios de tierras, la corrupción y contra los retrocesos en las condiciones de vida, ya que estas han sido y son las banderas de lucha del compañero Hugo Chávez y de la Revolución Bolivariana.

La corrupción, la injusticia y la impunidad son propias de la descomposición del capitalismo venezolano y el aparato del Estado burgués que aún vive en Venezuela alimentado por una burocracia contrarrevolucionaria que habla en nombre de Chávez, pero persigue y amedrenta a la base chavista y revolucionaria.

Al comentar sobre el Plan de la Patria en junio de 2012 Chávez dijo: «Para avanzar hacia el socialismo, necesitamos de un poder popular capaz de desarticular las tramas de opresión, explotación y dominación que subsisten en la sociedad venezolana, capaz de configurar una nueva sociedad…Esto pasa por pulverizar completamente la forma Estado burguesa que heredamos, la que aún se reproduce a través de sus viejas y nefastas prácticas, y darle continuidad a la invención de nuevas formas de gestión política». Este es el camino y estamos convencidos que la línea justa es: ¡Luchar hasta vencer!

Pedimos a todas las organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles, campesinas, culturales y sociales, que creen en las libertades democráticas, que se pronuncien por la libertad de nuestros camaradas.

¡Libertad para Aryenis y Alfredo!

¡Solidaridad internacionalista y revolucionaria!

¡Por la defensa de los derechos políticos y democráticos!

¡Abajo el bloqueo imperialista!

¡Por el triunfo de la Revolución Bolivariana!

viernes, 3 de julio de 2020

Hands Off Venezuela condena la decisión del Tribunal Superior del Reino Unido sobre el oro venezolano: "¡Es un robo a plena luz del día!"

Hands Off Venezuela condena la decisión del Tribunal Superior del Reino Unido sobre el oro venezolano: "¡Es un robo a plena luz del día!"
Desde la campaña Hands Off Venezuela (Manos Fuera de Venezuela) condenamos sin reservas la escandalosa decisión del Tribunal Supremo del Reino Unido de negar el acceso de Venezuela a 31 toneladas de oro que depositó en el Banco de Inglaterra. Esta decisión solo puede describirse como robo a plena luz del día y un acto de piratería.
El fallo del Tribunal Supremo del Reino Unido el 3 de julio declaró que el gobierno del Reino Unido "reconoció inequívocamente al líder opositor Juan Guaidó como presidente" y, por lo tanto, el oro depositado en el Banco de Inglaterra no debería ser entregado al Banco Central de Venezuela como lo solicitaron sus abogados.
Originalmente, el Banco de Inglaterra tomó la decisión de bloquear el acceso a la reserva de oro, por un valor de más de US $ 1.000mn, que había sido depositada en Londres para su custodia, en 2018. Esa decisión se tomó a pedido del gobierno de los EE. UU. para socavar al gobierno venezolano.
En ese momento Guaidó ni siquiera se había proclamado "presidente" y, por lo tanto, el Reino Unido no lo había reconocido como tal. En su libro recientemente publicado, John Bolton explica cómo el entonces Ministro de Asuntos Exteriores británico, Jeremy Hunt, estaba "encantado de cooperar" con los esfuerzos de "cambio de régimen" de Washington contra Venezuela, mencionando específicamente el congelamiento de las reservas de oro de Venezuela en el Banco de Inglaterra.
El hecho de que el Tribunal Supremo del Reino Unido cita el reconocimiento del gobierno británico de Juan Guaidó como la razón para bloquear el acceso al oro es una farsa. El gobierno del Reino Unido ha reconocido formalmente a Guaidó como "presidente interino", pero mantiene relaciones consulares y diplomáticas con Venezuela y su gobierno legítimo. Hay un embajador venezolano en Londres y un embajador británico en Caracas.
Además, el gobierno venezolano se había comprometido a que los ingresos de la repatriación de las reservas de oro solo se utilizarían, bajo la supervisión del Programa de Desarrollo Humano de la ONU, en la lucha contra la pandemia COVID-19 en Venezuela.
Al continuar reteniendo ilegalmente el oro venezolano, el Reino Unido pone en peligro vidas en Venezuela.
Hacemos un llamado al movimiento obrero, sindical y solidario en Gran Bretaña y en todo el mundo para rechazar y protestar enérgicamente esta decisión escandalosa del Tribunal Superior del Reino Unido, que sienta un precedente muy peligroso.
¡Reino Unido: Manos Fuera de Venezuela!
¡Las sanciones matan!
¡Devuelvan el oro!

Londres roba oro de Venezuela a plena luz del día


La decisión del Banco de Londres de conceder el oro venezolano a Juan Guaidó es un acto de piratería criminal, afirma el periodista Jorge Martín.

El jueves, el Tribunal Superior del Reino Unido falló a favor del opositor Juan Guaidó en una causa contra el Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por el control de 31 toneladas de oro venezolano, por valor de unos 1450 millones de dólares, depositadas en el Banco de Inglaterra (BoE).
Es una decisión totalmente escandalosa que solamente se puede calificar como un acto de piratería, un robo a plena luz del día”, afirmó Martín en una entrevista con HispanTV.
De acuerdo con el analista, esta medida británica no es de ahora sino ya estaba prevista hace dos años y ha sido tomada por el Banco de Inglaterra, pero a instancias del Gobierno británico que, a su vez, ha actuado por presión de la Administración estadounidense.

El entrevistado insiste en que “negar al Gobierno de Maduro el acceso a estos activos, particularmente en momentos de la crisis por la pandemia de la COVID-19 es un acto de piratería criminal que puede causar muertes en Venezuela”.
Además, pone de relieve que la decisión de la Corte Suprema británica no tiene ninguna base, es falsa y está basada en formalismos vacíos.
Explica que, si bien el Gobierno británico reconoce a Juan Guaidó como “presidente interino” de Venezuela, —lo que ha sido la base para dirimir el caso del oro venezolano—, recurre al “único gobierno legítimo y constituido en Venezuela que es el del presidente Maduro”, cuando tiene que tratar temas con el país suramericano. Incluso, recuerda Martín, ambos Estados tienen embajadores en sus respectivas capitales.
El secuestro del Banco de Inglaterra del oro venezolano no responde a la legalidad sino a la fuerza de los países imperialistas, remarcó el analista para luego advertir que esta medida sienta un precedente muy peligroso.
Otros países pueden pensar que su oro ya no está a salvo en las bodegas del Banco de Inglaterra, ya que si este decide se lo puede quedar de la noche a la mañana simplemente con determinar que ya no reconocen a un gobierno x o z”, dice Martín.
El Reino Unido pone el oro de los venezolanos en manos de Guaidó, sin considerar que este personaje golpista tiene abiertos varios procesos judiciales en su contra por corrupción e intentos para derrocar a Maduro, como la fallida incursión naval de mercenarios a principios de mayo pasado.
Fuente: HispanTV Noticias

martes, 5 de mayo de 2020

Venezuela frustra incursión mercenaria: Guaidó y Washington son los responsables

Escrito por: Jorge Martin (Manos Fuera de Venezuela)

A tempranas horas del domingo 3 de Mayo, la policía y las fuerzas armadas venezolanas frustraron un intento de desembarco por parte de hombres armados en Macuto, La Guaira, a 35 Km de la capital Caracas. En los enfrentamientos resultantes ocho mercenarios fueron abatidos y sus armas incautadas, tanto de las lanchas como almacenadas en tierra. De acuerdo con las autoridades, el ataque tenía el objetivo de secuestrar a dirigentes venezolanos y provocar un golpe militar.
El enfrentamiento armado inició a las 3:50 de la madrugada en Macuto, una ciudad costera ubicada en el Estado La Guaira. El Ministro venezolano de Relaciones Interiores Néstor Reverol describió el hecho como un intento de “invadir el país por mar”. Las Fuerzas Armadas Venezolanas y el grupo FAES de la Policía Nacional Bolivariana fueron los responsables de repeler el ataque. Reverol explicó también que de acuerdo con los sistemas GPS de las lanchas, los atacantes provenían de Colombia.
En una conferencia de prensa a las 11 am el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente Diosdado Cabello, reportó que ocho agresores fueron abatidos y otros dos capturados. Un lote de armas fue incautado, incluyendo 10 rifles de asalto, una pistola Glock 9mm, dos ametralladoras AFAG, seis vehículos pickup con ametralladoras montadas, un bote con dos motores fuera de borda; al igual que uniformes militares, teléfonos satelitales y municiones.
Está claro que la inteligencia venezolana fue alertada sobre esta operación, lo que revela que muchos de los grupos mercenarios paramilitares ligados a la oposición están fuertemente infiltrados. Mientras que el líder de la oposición y marioneta de Trump Juan Guaidó describe los sucesos como “un pote de humo del régimen”, es evidente que muchos de los involucrados tienen vínculos directos con el mismo Guaidó. Algunos de ellos participaron en el golpe militar fallido del 30 de Abril de 2019, que fue liderado abiertamente por Juan Guaidó y Leopoldo López.
Otros fueron parte del plan de incursión militar desde territorio colombiano, planificado para el 23 de Marzo, pero abortado luego que la policía colombiana incautó un lote de armas. El líder de esa operación, que involucraba a 300 hombres armados, era el antiguo oficial del ejército y conspirador golpista Cliver Alcalá Cordones, quien luego se entregó a las autoridades norteamericanas, que habían emitido una orden de captura en su contra por tráfico de drogas.

Vínculos con Guaidó

Antes de su arresto, Alcalá Cordones publicó un video donde alega que su operación fue el resultado de un contrato firmado entre él, el lobbysta político reaccionario J.J. Rendón y el propio Juan Guaidó. Uno de los elementos claves en la incursión militar abortada del 23 de Marzo, fue el mercenario norteamericano y ex boina verde Jordan Goudreau. Junto a otros dos ex marines, Goudreau estuvo a cargo de entrenar en campamentos en Colombia a los desertores del ejército venezolano quienes incursionarían en territorio venezolano. Dos días antes del ataque del 3 de Mayo, la agencia AP publicó una investigación detallada sobre el papel de Goudreau en la conspiración abortada del 23 de Marzo.
Goudreau, quien dirige a la agencia de mercenarios Silvercorp US, con base en Florida, también tiene vínculos cercanos con Guaidó. De acuerdo con el reporte de AP, en febrero de 2019 Goudreau trabajó organizando la seguridad del concierto de la “ayuda humanitaria” en el lado colombiano de la frontera con Venezuela. El concierto, promovido por Guaidó y financiado por el multimillonario Richard Branson, tenía como objetivo servir de cubierta para una provocación en la frontera venezolana, la cual fracasó. En ese momento, Guaidó cruzó la frontera colombo-venezolana ilegalmente, con la ayuda del grupo paramilitar narcotraficante Los Rastrojos.
Ayer, fue Goudreau quien publicó un video mensaje desde Florida, acompañado por otro golpista y desertor del ejército venezolano, reclamando la responsabilidad por el intento de desembarco en Macuto. En una entrevista con la activista de la oposición reaccionaria Patricia Poleo, Goudreau mostró una copia del contrato firmado entre Alcalá Cordones, Guaidó, J.J. Rendón y su propia compañía de seguridad, por servicios que incluyen “planificación estratégica”, “adquisición de equipos” y “asesoría en ejecución de proyectos”. El documento fue respaldado con una grabación de audio de una conversación entre Guaidó, sus socios y el mercenario norteamericano Goudreau, discutiendo los términos del acuerdo.
Solo unos días antes del ataque del 3 de Mayo, el enviado especial de los EEUU para Venezuela Elliot Abrams y el Secretario de Estado Mike Pompeo intensificaron sus declaraciones provocadoras contra Maduro. Abrams declaró que “los días de Maduro están contados”, mientras que Pompeo en una rueda de prensa efectuada el 29 de abril, aseguraba a los periodistas que “los esfuerzos multilaterales para restaurar la democracia en Venezuela continúan ganando impulso”, y que había “actualizado los planes para reabrir la embajada norteamericana en Caracas”. ¿Coincidencia? No lo creo…
De todo este sórdido asunto se pueden sacar varias conclusiones. La primera es que por más que lo niegue, Guaidó está profundamente implicado en los diferentes intentos de derrocar a Maduro. Incluso si se deja a un lado el famoso contrato, las pezuñas de Guaidó están por todas partes, como lo hemos detallado arriba. Los militares desertores involucrados participaron en el golpe fallido del 30 de Abril de 2019 liderado por Guaidó. El principal mercenario norteamericano involucrado proveyó seguridad al concierto de “ayuda humanitaria” de Guaidó. El mismo mercenario también participó en una reunión entre los asesores de Trump y los agentes de Guaidó en Miami.
Por supuesto, como el intento falló él alega no tener nada que ver con el mismo. La interrogante que realmente necesitamos preguntar es, ¿Por qué Guaidó sigue libre? ¿Por qué no ha sido arrestado? Él ha intentado usurpar un cargo para el cual no fue electo. El ha llamado a una intervención militar extranjera contra su propio país. El ha llamado a un golpe militar. De hecho él lideró un golpe militar. ¿Qué más se necesita para que sea aprehendido y llevado ante un tribunal? Este nivel de impunidad es indignante, particularmente en un momento en el que activistas revolucionarios como Argenis Chirinos y Aryenis Torrealba han sido arrestados y sus derechos les han sido violados, cuando su único “crimen” fue denunciar la corrupción en la empresa estatal PDVSA.

El papel del imperialismo

¿Cuál es el papel de los Estados Unidos en estos complots? Todo observador informado debería tener claro que nada se mueve en la oposición reaccionaria de Venezuela sin que los servicios secretos norteamericanos estén al corriente. En las declaraciones de ayer del mercenario Goudreau y en el reporte de AP éste se quejó de haber buscado apoyo en los Estados Unidos para sus planes paramilitares y no haberlo encontrado. Ello indica, como mínimo, que los EEUU tenían conocimiento previo de estos planes – recuerda, planes de una invasión mercenaria a un tercer país – y no hicieron nada al respecto. Pero la implicación de los EEUU va más allá del conocimiento. Washington alienta abierta y públicamente estas actividades, como cuando el Departamento de Estado ofreció una recompensa de 15 millones de dólares por información que llevase a la captura de Maduro y otros funcionarios venezolanos. Sin mencionar el hecho de que por más de un año Trump ha estado alentando abiertamente a oficiales del ejército venezolano a rebelarse contra el gobierno de Maduro.
Claramente, tanto la llamada oposición “democrática” venezolana como el imperialismo norteamericano son responsables de ataques como el de ayer (3 de mayo). Hablan de “restaurar la democracia”, pero la oposición venezolana, Trump y todos los países que reconocen a Guaidó, tienen las manos manchadas con todo tipo de complots paramilitares en los que se involucra a mercenarios, narcotraficantes, terroristas, etc. Es de resaltar que el líder de la oposición venezolana Leopoldo López, quien fue el otro cabecilla del golpe del 30 de Abril de 2019, se aloja en la embajada Española en Caracas y este arreglo no ha sido repudiado por el nuevo gobierno de izquierdas PSOE-UP en Madrid.
Todos los demócratas coherentes, todos los socialistas, debemos rechazar estos actos escandalosos de agresión imperialista contra Venezuela y denunciar a todos los gobiernos que, al apoyar la “legitimidad” de Guaidó, tienen complicidad en ello. Al mismo tiempo debemos puntualizar que la agresión imperialista sólo puede ser combatida con medidas revolucionarias: capturando a Guaidó y a sus socios conspiradores golpistas y llevándolos a juicio, con la expropiación bajo control obrero de todas los activos de multinacionales norteamericanas en Venezuela, la expropiación de la oligarquía venezolana (capitalistas, banqueros y latifundistas), que apoyan y financian estos complots contrarrevolucionarios, y el establecimiento de una genuina milicia revolucionaria de campesinos y trabajadores.

sábado, 4 de abril de 2020

¡Basta de injerencia imperialista! ¡Manos fuera de Venezuela!


En medio de la conmoción global desatada por la propagación de la pandemia del virus Covid-19, el imperialismo estadounidense ha decidido escalar en los niveles de agresión e injerencia contra el gobierno venezolano. Hace pocas horas, el Departamento de Justicia de EEUU presentó cargos por narcotráfico, corrupción y promoción al terrorismo contra Nicolás Maduro, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, y 13 altos funcionarios estatales, buscando legitimar futuras acciones intervencionistas y golpistas en Venezuela. Asimismo, el día 25 de marzo, el Ministro de Comunicación, Jorge Rodriguez, presentó pruebas al país de una nueva conspiración, gestada desde territorio colombiano, dirigida a infiltrar armas a Venezuela, ejecutar operaciones terroristas y concretar un posible magnicidio contra Maduro, de la cual tenían conocimiento Juan Guaidó y asesores norteamericanos. Ambos casos guardan estrecha relación.
Desde Lucha de Clases, sección venezolana de la Corriente Marxista Internacional, rechazamos enérgicamente esta nueva arremetida reaccionaria.
Las acusaciones del Departamento de Justicia de EEUU también involucran, entre otros, a Diosdado Cabello, Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Maikel Moreno, Presidente del Tribunal Supremo de Justica, Vladimir Padrino López, Ministro de Defensa, y a Tareck El Aissami, Ministro de Industrias y Vicepresidente para el Área Económica, donde además se ofrecen recompensas de 15 millones de dólares para quien ofrezca información que conduzca a la detención y enjuiciamiento de Maduro, y 10 millones por los demás funcionarios. Cabe mencionar que en la lista de señalados también destacan los nombres de Hugo Carvajal, quien está siendo procesado por la justicia española por cargos de narcotráfico, y Cliver Alacalá Cordones, ambos ex altos oficiales venezolanos, que, como es típico en estas lides, pasaron del bando bolivariano a enemigos rabiosos del gobierno al cual defendían hasta no hace mucho tiempo.
Ante el fracaso de las sucesivas conspiraciones golpistas para deponer a Maduro del poder, la bancarrota política de Juan Guaidó y su presidencia ficticia, la fragmentación de la derecha venezolana y su imposibilidad patente para movilizar a sus bases, el imperialismo estadounidense ha decidido crear condiciones de cobertura para acrecentar su intervencionismo contra el gobierno venezolano, reviviendo los fantasmas de las acciones juduciales contra Manuel Noriega por narcotráfico -antiguo colaborador panameño de la CIA, quien luego decidió distanciarse de sus antiguos amos-, que antecedieron a la posterior invasión del ejército norteamericano a Panamá en 1989 para derrocar a este, no sin generar un terrible baño de sangre. Sobre esto, el asesino Iván Simonovis, nombrado por Guaidó como Coordinador Especial de Seguridad e Inteligencia de Venezuela ante EEUU, señaló en su cuenta Twiter: «Desde hace algunos meses he dicho que no hay forma que @NicolasMaduro ni sus más cercanos colaboradores escapen de la justicia y que ésta será implacable. La excusa del Coronavirus no los salvará. Tendremos pronto la plataforma legal y actuaremos» (https://twitter.com/Simonovis/status/1243169969287974920?s=19). Más allá del entusiasmo opositor ante una futura incursión militar en Venezuela, donde tropas estadounidenses harían la tarea que la ineptitud derechista no pudo lograr por su cuenta, la amenaza, más que para el gobierno, para el chavismo y el pueblo pobre en general; es clara y no puede ser subestimada.
Si bien, desde Lucha de Clases hemos sostenido en numerosas oportunidades que el imperialismo estadounidense no ha estado en condiciones, más allá del discurso, de ejecutar una acción militar contra Venezuela, debido fundamentalmente a la reticencia de la opinión pública norteamericana a la posibilidad de nuevas guerras; procedimientos leguleyos como el recién emprendido buscan generar antecedentes que dejen puertas abiertas a futuro, ante posibles cambios favorables en las circunstancias y el surgimiento de mejores oportunidades para intervenir directamente, solo si se hace necesario. El pésimo manejo de la crisis desatada por la diseminación del Covid-19 en EEUU, por parte de la administración Trump, tendrá un evidente impacto político a poco más de un semestre para las elecciones presidenciales en ese país. La OMS ha declarado que la nación de las barras y las estrellas puede convertirse en el nuevo epicentro del brote pandémico, que ya ha cobrado la vida de más de 1000 personas en sus fronteras. No sería extraño que la clase dominante yankee esté tratando de escurrir sus problemas internos con la reedición de sus hostilidades contra Irán y Venezuela, algo que no le resultará si es esa la intención.  
Recordemos que la actual pandemia por la propagación del coronavirus ha sido el catalizador de una inevitable recesión económica mundial en puerta, que se venía gestando con anterioridad. En los días, semanas y meses venideros presenciaremos una verdadera debacle económica global, que hundirá en impopularidad -y cuidado sino en levantamientos revolucionarios- a todos los gobiernos capitalistas empecinados en redoblar sus políticas de austeridad, para hacer pagar la crisis orgánica del capitalismo a los trabajadores. La administración Trump no escapa a estos escenarios y la clase dominante yankee lo sabe. El escenario electoral estadounidense es otro factor a observar. Las puertas que se abran hoy, entendiendo las acciones judiciales emprendidas contra el gobierno venezolano -y sus implicaciones-, y la necesidad de ganar popularidad ante una crisis sanitaria que hará estragos y una recesión posiblemente peor que la de 2008, pueden ser opciones aventureras a la que el imperialismo, y un desesperado Donald Trump, pueden recurrir. No decimos con esto que la invasión norteamerica ya viene, pero si vale señalar que este escenario está en el campo de la posibilidad. Para que se torne inevitable, deben conjugarse una serie de factores, como parte de los señalados.
La hipocresía del imperialismo estadounidense, que nuevamente intenta apelar al discurso contra las drogas para apuntalar su política, no tiene límites. La facilitación de aviones de la fuerza aérea norteamericana para operaciones de narcotráfico, que servían para financiar a Vietnam del Sur durante la cruenta guerra de Vietnam; el incremento exponencial de la exportación de cocaina de Colombia a EEUU, desde la implantación del Plan Colombia; el crecimiento en la producción y exportación de amapola (para la producción de opio) de Afganistán, desde la invasión al país asiático, y la enorme circulación de dinero -manchado de sangre- proveniente del narcotrafico que se lava en el sistema financiero yankee; son solo algunos casos que evidencian la implicación imperialista en este sucio sub-mundo, que genera miles de muertes al año en los países ruta y productores, mientras en EEUU la demanda de estupefacientes no para de incrementarse. Por otro lado, el enorne prontuario histórico que acumula la Casa Blanca en la promoción al terrorismo es lo suficientemente vasto como para repasarlo. Vale recordar el impulso a los escuadrones de la muerte en Centroamérica durante los 80 y el apoyo en armamento y financiamiento a brazos de Al Qaeda, como el frente Al-Nusra, durante la guerra civil en Siria, por solo mencionar dos casos. Las acciones terroristas que oficiales desertores intentan desarrollar en Venezuela para derrocar al gobierno de Maduro, cuentan con total auspicio del gobierno norteamericano.
Las declaraciones de Cliver Alcalá Cordones
Desde su casa en Barranquilla, Colombia, el ex Mayor General Cliver Alcalá Cordones rindió declaraciones a una emisora de radio neogranadina. En ella, asume el liderazgo de la conspiración denunciada por el gobierno venezolano el 25 de marzo. Esta nueva conjura golpista se develó a raiz de la incautación, en territorio colombiano, de un vehículo con 26 fusiles, visores nocturnos y silenciadores, que tenían como destino el territorio venezolano. Alcalá señaló contar con el apoyo de aproximadamente 90 oficiales de las FANB (https://www.wradio.com.co/noticias/internacional/la-operacion-que-adelantaban-en-el-pais-contra-maduro-a-espaldas-del-gobierno-colombiano/20200326/nota/4025954.aspx).
Uno de los datos más relevantes apuntado por Alcalà, destaca el acuerdo entre Juan Guaidó, asesores norteamericanos, JJ Rendón y su persona para la ejecución de dicho plan. El ex oficial de la armada venezolana comentó, notablemente nerviso, que su presencia en la lista presentada por el Departamento de Justicia estadounidense obedece al fracaso de la conspiración, con la incautación de dicho arsenal por la fuerza pública neogranadina. Además, contradictoriamente refirió que «Ninguna autoridad colombiano conocía de la operación que veníamos preparando contra Venezuela. Ni el presidente Iván Duque y las fuerzas militares. Ellos solo se enteraron hasta hace 48 horas». Claramente, Alcalá, viendo las implicaciones judiciales que recaerán sobre él, decidió soltar prenda de todos los implicados, para no irse solo hacia el barranco. Nada de lo dicho nos sorprende.
El que Alcalá haya sido señalado en la lista presentada por el Departamento de Justicia estadounidense, a pesar de haberse convertido en un enemigo declarado de Maduro y activo conspirador contra el gobierno de este, es objeto de varias interpretaciones. A la versión de este de que su presencia en dicha lista responde al fracaso del plan que adelantaba, se contrapone otra que refiere a que el ex Mayor General puede haber sido considerado por el gobierno norteamericano como un doble agente. Hasta que se demuestre otra cosa, todo parece indicar que el ex oficial fue desechado por EEUU luego de utilizarlo infructuosamente para sus fines desestabilizadores. Una vieja frase popular ante casos como este dice: «así paga el diablo a quienes le sirven». Independiente de cual sea la realidad sobre el caso, es evidente que los constantes llamados a diálogo por parte del gobierno de Maduro hacia Guaidó, el gobierno estadounidense y colombiano, han caido, nuevamente, en saco roto. En lugar de apresar a Juan Guaidó y a todos los implicados, Maduro de forma obstinada sigue instando a la derecha nacional a lograr un acuerdo nacional, ahora para alcanzar soluciones en la contención del coronavirus (http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/general/maduro-invita-a-la-derecha-a-unirse-a-una-mesa-de-dialogo-por-la-salud/).
Una política contraproducente para combatir a la reacción
Nuestro repudio a esta nueva ofensiva imperialista no es, en lo absoluto, un voto de confianza hacia el gobierno de Maduro. Desde hace varios años hemos denunciado el marcado viraje gubernamental hacia políticas antiobreras y antipopulares, selladas con un correlativo progreso de las tendencias represivas contra dirigentes obreros, campesinos y comunitarios, para imponer el brutal ajuste burgués que se le viene aplicando a la economía nacional, que hace pagar las facturas de la crisis estructural del capitalismo venezolano a las mayorías trabajadoras y pobres.
La política de contención salarial y la supresión de las prestaciones y beneficios laborales, de la mano del memorandum 2792, han provocado deserciones masivas en la administración pública, muy convenientes para el gobierno en su intento de achicar el tamaño del Estado y reducir su déficit presupuestario. Las consecuencias se muestran en hambre y miseria para millones de familias. Por otro lado, la orientación patronal del Ministerio del Trabajo y las Inspectoras del Trabajo, se torna incuestionable con los numerosos casos de despidos que cotidianamente se registran en los sectores estatal y privado. La utilización de los cuerpos represivos estatales, como el Dgcim y el Faes, para dirimir luchas obreras merecen también nuestro más contundente rechazo. Aunado a lo anterior, la complicidad de los cuerpos de seguridad del Estado, jueces y funcionarios, con los viejos y nuevos terratenientes se han traducido en desalojos, violencia y muerte para cientos de campesinos, quienes también deben soportar la persecusión de grupos paramilitares.
La llegada del coronavirus a Venezuela ha opacado la demanda de justicia para Orlando Chirinos y Aryenis Torrealba, presos injustamente por enfrentar las mafias de corrupción en Pdvsa. Mientras transcurren los días, los 9 comuneros del Eje Socialista de Barinas siguen encarcelados por atreverse a contruir el «Estado Comunal». Asimismo, el procesamiento judicial contra los 3 trabajadores de la gobernación de Sucre que fueron apresados por exigir mejoras salariales, así como los dos obreros de El Palito, sigue su curso. Todo lo descrito ocurre mientras avanza un franco proceso de privatizaciones de enpresas estatales, en tanto la dolarización informal de la economía progresa, bajo la mirada complaciente del Presidente de la República y su tren ministerial.
Entre las medidas de emergencia tomadas por el gobierno nacional para atender la actual coyuntura impuesta por el coronavirus, destaca una solicitud de préstamo al FMI por 5 mil millones de dólares mediante el Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR), que aunque no plantea condicionamientos tan estrictos como en los préstamos convencionales de este órgano, si comprende un conjunto de «consensos políticos» y parámetros de sometimiento y de «asistencia técnica», tendientes a la aplicación de un «plan de reformas», o en otras palabras, austeridad y más auteridad. Si bien, ya sabemos que esta solicitud fue denegada, este hecho nos permitió notar la disposición del gobierno a someterse ante las políticas económicas del FMI y del imperialismo. Así pues, resulta bastante inconsistente que mientras se denuncia el bloqueo económico imperialista, el cual también rechazamos, así como las constantes agresiones desestabilizadoras y golpistas de la Casa Blanca, se acuda a laa instancias financieras del mismo poder mostrando el deseo de subordinarse a sus designios. Esta claro que el nuevo endeudamiento que tratará de obtener el gobierno por otras vías -seguramente recurriendo a los países aliados como China-, al final tendrá que ser pagado por los trabajadores y el pueblo venezolano en general, ya sea en forma de más políticas antiobreras, de más recortes a los fondos para la salud, la educación, los servicios públicos, más privatizaciones, y apertura a la explotación de los recursos nacionales a manos de diversos capitales, como garantías o condiciones para facilitar los emprestitos.
La debacle de los precios del petróleo venezolano por debajo de su costo de producción, debido a la caida de la denanda de las potencias consumidoras ante la pandemia del Covid-19 y la guerra comercial entre Rusia y Arabia Saudita, amenazan con pulverizar el ya mermado presupuesto estatal. El cubrimiento de las cuentas en rojo, aunado a la asunción estatal de todas las nóminas de las pequeñas y medianas industrias del país, se hará mediante la emisión de dinero sin sustento en producción nacional y en las reservas internacionales, lo que intensificará la hiperinflación que vivimos desde 2017. Por si fuera poco, la destrucción definitiva de la capacidad de compra de los salarios -por debajo de US$ 6 mensuales- no se hará esperar, mientras los así llamados «empresarios patriotas» ven como se protegen sus ganancias, y los comerciantes especulan campantes.  
En suma, esta política no puede más que erosionar las bases sociales del proceso revolucionario, las únicas que pueden rescatarlo ante cualquier amenaza. Para los marxistas, no hay ninguna duda de que el tozudo sostenimiento de la política de conciliación de clases nos trajo hasta este punto. La ausencia de una conducción revolucionaria y consecuentemente antiimperialista, amenaza con terminar de enterrar lo poco que aun sobrevive de revolución, que no requiere de una eventual victoria de los planes de la reacción, sino solo de la continuación de la orientación pro-capitalista que ha adoptado el gobierno. «La verdad es revolucionaria».
Para reducir las posibilidades de una victoria imperialista en el país, es necesario rescatar la revolución. Salvando las enormes distancias, Trotsky, durante la guerra civil española, escribió lo siguiente: “Tenéis razón al combatir contra Franco. Debemos exterminar a los fascistas, no para tener la misma España que antes de la guerra civil, porque Franco ha surgido de esa España. Debemos extirpar las bases de Franco, las bases sociales de Franco, es decir, el sistema social del capitalismo” (España 1936-39. Citado en Lenin y Trotsky, qué defendieron realmente). Decimos pues que derrotar a la derecha y el imperialismo pasa por extirpar el capitalismo en Venezuela.
Cuanto antes, se deberían expropiar todas las empresas multinacionales imperialistas, bajo estricto control obrero y popular, en reciprocidad al bloqueo económico y a la congelación de activos de la nación en bancos de EEUU y Europa. Es necesaria además la confiscación de bienes a todos los corruptos -blancos y rojos-, la confiscación de bienes de todos los agentes de desestabilización financiados por Whashintong, la creación de un monopolio estatal de comercio exterior, la nacionalización sin compensación de los monopolios industriales de la burguesía nacional parásita, los latifundios y la banca privada, para poner todos estos recursos bajo un programa económico de emergencia revolucionario, y planificar la producción con plena participación y seguimiento de los consejos de trabajadores y comunas campesinas, que estarían llamadas a crearse o activarse para hacer vigilancia y control del origen y paradero de las riquezas sociales producidas. Obviamente, el llevar la revolución hasta sus últimas consecuencias no implicará el desarrollo nacional de forma automática. Las dificultades derivadas del atrasado capitalismo criollo y su crisis estructural legarán un conjunto de problemas a superar en la transición socialista. Sin embargo, con estas medidas se podrá garantizar que los recursos nacionales se queden en el país y se destinen hacia la inversión en las fuerzas productivas nacionales. La revolución venezolana debería servir de acicate a la revolución mundial. ¡No habrá victoria final mientras el capitalismo perviva y aceche!
En lo inmediato, Juan Guaidó y todos los políticos de derecha que reciben órdenes y financiamento desde la Casa Blanca, deberían ser apresados. ¡Ya basta de impunidad! Los camaradas que arguyen que la ejecusión de estas medidas supondría una inminente invasión de tropas estadounidenses a nuestro país, deberían preguntarse ¿de qué han servido las medias tintas para contener las amenazas de invasión? Y si se hiciera la revolución de modo completo ¿No se estaría en mejores circuntancias, tanto de control económico y político, con un pueblo organizado y dueño de su propio destino, para repeler las amenazas intervencionistas o incluso para resistir una eventual invasión? Hébert, el revolucionario francés, dijo: “Los moderados han enterrado más víctimas que aquellas que cayeron ante el acero de nuestros enemigos. Nada es más dañino en una revolución que las medias tintas».
Debemos decir que la perspectiva revolucionaria se halla muy distante de las intenciones de la dirección del PSUV, por lo que se hace necesaria la construcción de una alternativa orgánica, que basada en el programa marxista y en los más genuinos intereses de la clase trabajadora, guíe a las masas hacia su auto-organización y la conquista efectiva del poder.

lunes, 2 de marzo de 2020

Manos Fuera de Venezuela: Solidaridad internacional con los camaradas injustamente detenidos ¡Libertad ya para Aryenis y Alfredo!

Alfredo Chirinos, compañero, camarada y militante estudiantil, Barquisimetano de padre Guerrillero, de familia revolucionaria de larga trayectoria, de los del caracazo, del 92, de los de Argimiro Gabaldon, de los luchadores de antes que se supiera de Chavez, de los constructores la Revolución Bolivariana; este joven comprometido es castigado por su lealtad, por su convicción, pero lo que menos le perdonan es la valentía de junto a su compañera denunciar públicamente la grosera maraña de corruptela en la que hoy se encuentra PDVSA, lo que no les perdonan es ponerse del lado del pueblo, lo que no les perdonan es la dignidad antes que todo, es seguir el ejemplo del Comandante, no les perdonan ser Revolucionarios de hecho y no de palabra llenándose los bolsillos de espaldas al pueblo con discursos verborragicos y demagogos.
Los verdaderos traidores a la patria son los de la nueva “burguesía  roja” que roba a borbotones,  traidores los que le roban al pueblo en nombre de Bolivar y Chavez
Este es un llamado a la solidaridad mundial para exigir que sean puestos en libertad nuestros compañeros y que se haga públicamente una dignificación de los mismos.

viernes, 7 de febrero de 2020

Manos Fuera de Venezuela en Argentina se solidariza con los trabajadores del Fogade


Desde la campaña de solidaridad con la Revolución "Manos Fuera de Venezuela" en Argentina rechazamos la represión sindical a los dirigentes sindicales del  Fondo de Protección Social de los Depósitos Bancarios William Prieto y William Guzman quienes fueron acusados de violencia de genero.
La falsa acusación que quedó demostrada el  4 de febrero cuando los trabajadores presentaron testigos y pruebas en vídeo.
El Sutrafogade tiene un historial de lucha en defensa de los derechos de las y los trabajadores motivo por el cual la directiva de la institución, Arlen Piñate, busca deshacerse de los dirigentes sindicales en un claro atropello.
Repudiamos enérgicamente los mecanismos deshonestos que no solo va en contra de todas y todos los trabajadores del sindicato sino que también banaliza y bastardea la pelea del movimiento de mujeres que lucha por una vida libre de violencia.
Entendemos que la lucha de los trabajadores de Fogade es también la lucha de todos los trabajadores venezolanos contra la precarización y la flexibilización laboral a la que vienen siendo sometidos.
Invitamos a todas las organizaciones políticas, sindicales, sociales y estudiantiles de todo el mundo a pronunciarse contra este atropello y a respaldar la lucha de los compañeros de Sutrabfogade.

¡No más despidos injustificados!
¡Basta de represión sindical!

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Bukele expulsa al cuerpo diplomático de Venezuela y baila al son de Trump


Juan de la Cruz (Manos Fuera de Venezuela-El Salvador)
El sábado dos de noviembre la Presidencia de la República público un comunicado donde se anunciaba la expulsión del cuerpo diplomático del gobierno de Venezuela en El Salvador, el comunicado expresaba que en 48 horas los diplomáticos debían abandonar el país y que dicha decisión estaba en concordancia con la votación de más de 20 países miembros de la OEA que en agosto pasado rechazaron las violaciones sistemáticas del gobierno de Maduro, según el informe de la Comisionada de los Derechos Humanos Michell Bachelet.
Es significativo que esta decisión venga luego de una serie de entendimientos del gobierno de Nayib Bukele con la administración de Donald Trump, entre ellas la apertura a las grandes transnacionales al país, el anuncio de la creación de una guardia fronteriza, entre otras políticas dictadas por el presidente de los Estados Unidos. Lo cual refleja la clara sumisión del gobierno salvadoreño a la política reaccionaria de los Estados Unidos en la región latinoamericana.
Claro que esta decisión diplomática no puede ser justificado por la negociación de una supuesta ampliación del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para los migrantes salvadoreños en Estados Unidos, esto está fuera de las discusiones con Donald Trump que tiene una política antinmigrante y racista. Además Bukele en repetidas ocasiones ha demostrado que su interés principal es establecer relaciones comerciales entre las naciones antes que interceder por los millones de compatriotas en los Estados Unidos.
La demagogia de Bukele queda expuesta en sus acciones que van al ton y son de lo que dicta el gran capital, y al contrario de lo que le dicta la necesidad del pueblo, tarde o temprano esto quedará al descubierto a los ojos de los trabajadores entonces exigirán que se cumplan sus demandas.

Las violaciones a los derechos humanos en otros países en las últimas semanas

Hipócritamente esta decisión se da en el desarrollo de una ola de protestas en varios países del continente, contra las políticas capitalistas neoliberales impuestas por los gobiernos reaccionarios y serviles a los Estados Unidos, políticas que se implementaron con el aval de Washington en los últimos 30 años.
Curiosamente la OEA y las Naciones Unidas han hecho la mirada a un lado con las graves violaciones a los derechos humanos en otros países, el silencio de la Alta Comisionada en Derechos Humanos de la ONU en los casos de Ecuador donde en 12 días de protestas se impuso un estado de excepción y estado de sitio dejando un saldo de 5 muertos, 929 detenidos y 554 heridos en enfrentamientos militares con civiles desarmados que reclamaban políticas justas.
La misma situación pasa en Chile, donde el gobierno de los grandes millonarios comandado por Sebastián Piñera ha impuesto medidas violentas contra los miles de manifestantes que se han lanzado a las calles contra las políticas reaccionarias del gobierno. Hasta el 23 de octubre se contabilizaban 23 muertos 2840 detenidos, 582 heridos y 67 acciones judiciales, entre ellas 12 querellas por violencia sexual.  ¿Qué ha dicho Nayib, la OEA o la ONU de estas violaciones a los derechos humanos?
La situación en Haití y Honduras es todavía mucho más desoladora, el capitalismo asesino que defiende el presidente Bukele y Donald Trump  ha condenado a estos países a un infierno miserable. En el país caribeño “Unas 42 personas murieron y otras 86 resultaron heridas durante las protestas de las últimas siete semanas en Haití” reportó la Oficina de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos y sin embargo no hay sanciones ni expulsiones de diplomáticos ordenados por los Estados Unidos en los países del continente.

Honduras una receta estadounidense para imponer el infierno a los pobres

En Honduras el informe internacional de Human Rights Watch expreso lo siguiente: “La represión de las protestas tras las elecciones generales de noviembre de 2017 provocó la muerte de al menos 22 civiles y un policía, y la detención de más de 1.300 personas. Los grupos más vulnerables a la violencia son los periodistas, ambientalistas, y lesbianas, gais, bisexuales y personas transgénero (LGBT)…”
El informe continúa señalando “Según ACNUDH, al menos 22 civiles fueron asesinados durante las manifestaciones, incluyendo al menos 16 a manos de miembros de las fuerzas de seguridad. También murió un policía tras ser alcanzado por un cóctel Molotov relleno de esquirlas. Entre el 1° y el 5 de diciembre de 2017, más de 1.300 personas fueron detenidas, muchas en centros de detención militares, por violar el toque de queda decretado el 1° de diciembre. ACNUDH documentó “testimonios fidedignos y coherentes” de que las personas detenidas habían sufrido maltrato, e indicó que en varias oportunidades miembros de las fuerzas de seguridad habían disparado en forma indiscriminada contra manifestantes”.
Hay que señalar que los Estados Unidos estuvieron todo el tiempo detrás del golpe militar en 2009 en Honduras contra Manuel Zelaya, y sí siempre bajo el slogan de la defensa de la democracia, y vaya que esa democracia ha tenido enormes resultados para los más pobres de Honduras. Estados Unidos ha sido hasta la fecha el asesor y padrino del dictador Juan Orlando Hernández durante los últimos años.
Pero ninguno de estos países está en la boca ahora mismo de Bukele, Bachelet, Donald Trump, o la OEA, porque denunciar estas graves violaciones a los derechos humanos en estos países no tiene ningún interés comercial y político como si lo tiene hacerlo contra Venezuela.

La respuesta del gobierno de Venezuela y las intenciones de los Estados Unidos

Durante la mañana del domingo 3 de noviembre, el gobierno de Venezuela respondió la acción diplomática del presidente Bukele en un comunicado donde se señala a Bukele como el triste peón de los Estados Unidos “Bukele asume oficialmente el triste papel de peón de la política exterior de EEUU, al dar oxígeno a su estrategia de agresión contra el pueblo venezolano”. Mientras también anunciaban la expulsión del cuerpo diplomático salvadoreño en la República Bolivariana. Más tarde Maduro reaccionaría acusando a Bukele de traidor y pelele de los Estados Unidos.
De esta manera Bukele se alinea directamente con los intereses de los países más reaccionarios de la región latinoamericana, legitimando y profundizando más una serie de políticas capitalistas, que condenan a millones de personas a la pobreza. Las intenciones de los Estados Unidos y sus presidentes serviles es acabar con el último remanente de la revolución venezolana impulsada por Chávez en el inicio del siglo, revolución que no se completó y que pronto sufrió la burocratización, la cual, junto al bloqueo de los Estados Unidos, el boicot económico de la burguesía nacional, y la crisis del capitalismo han permitido el colapso de economía venezolana, que condena a millones de personas a la pobreza extrema.
Estos son los riesgos de hacer revoluciones a medias, la clase obrera en revolución no puede darse el lujo de dejar las grandes palancas de la economía en manos de los oligarcas capitalistas, porque estos no dudarán en socavar el intento los pobres para establecer un gobierno de los trabajadores, este fue el gran error de la revolución bolivariana, no llevar el proceso hasta las últimas instancias.
La experiencia de este proceso nos marca la pauta de lo que no se tiene que hacer un proceso revolucionario. Los reaccionarios burgueses, los gusanos de la derecha afirman constantemente que el socialismo ha fracasado, sin embargo, en Venezuela no hubo socialismo, las principales palancas de la economía están en manos de la burguesía, es cierto que durante el mandato de Chávez se dieron pasos al socialismo, pero no es cierto que lo que vemos en Venezuela hoy sea socialismo. El socialismo no ha fracasado y sigue siendo la alternativa de los pueblos del mundo.

Maduro ha sido votado en elecciones ¿pero a Guaidó quien lo votó?

Maduro ha sido elegido democráticamente por las masas en elecciones libres, reconocido en su momento por organismos internacionales, a excepción de organismos reaccionarios como la OEA que se negaron a aceptar la invitación del gobierno para presenciar el proceso electoral, acción premeditada para que en un futuro pudieran gritar estupideces como fraude electoral, acusaciones de las cuales Juan Guaidó entonces presidente de la Asamblea Nacional se valió para autoproclamarse, sin elecciones democráticas, solo con el apoyo de los EEUU como presidente interino de Venezuela, sin embargo este es el presidente que reconoce públicamente Nayib Bukele, bailando así al son de Donald Trump y el imperialismo estadounidense.
Debe ser el pueblo venezolano quien resuelva esta crisis de manera libre y democrática. Denunciamos las acciones de los Estados Unidos que van en sintonía de generar una crisis más profunda en la República Bolivariana, rechazamos la colaboración, apoyo e intromisión del gobierno salvadoreño en los asuntos internos de Venezuela.

Vientos de revolución soplan en el continente nuevamente

Los vientos de revolución soplan nuevamente en el sur, la tarea de los trabajadores venezolanos es profundizar la revolución socialista que no se completó, expropiar a la burguesía nacional y establecer el gobierno del pueblo, tal cual, es la única solución que tienen los trabajadores venezolanos y sudamericanos a sus problemas generados por el capital.
La solución a todos los males del capitalismo en el continente es el establecimiento de un sistema socialista que expulse a las burguesías nacionales y extranjeras, para planificar la economía que produzca para satisfacer nuestras necesidades y no bajo el interés del lucro y el enriquecimiento, esto solo se puede lograr bajo un gobierno de los trabajadores y para los trabajadores en todo el sur del continente.
Estamos con el pueblo venezolano, chileno y ecuatoriano son la inspiración revolucionaria de todos los pueblos oprimidos por el capital, que las luchas actuales nos marquen el camino que debemos seguir los pueblos de todo el continente americano.

viernes, 13 de septiembre de 2019

John Bolton, u «otro muerde el polvo»


Escrito por Alan Woods
¡Sí! ¡Es verdad! Lo leíste bien. El presidente Donald Trump despidió a su asesor de seguridad nacional, John Bolton, diciéndole que sus servicios «ya no son necesarios».
Bolton se enteró de su triste destino esta mañana cuando su antiguo jefe tuiteó: «Anoche le informé a John Bolton que sus servicios ya no son necesarios en la Casa Blanca».
El presidente agregó misteriosamente:
«No estuve de acuerdo con muchas de sus sugerencias, al igual que otros en la Administración, y por lo tanto le pedí a John su renuncia, que me fue dada esta mañana».
Sin embargo, Bolton, para no quedarse atrás en la batalla de la Tweetosfera, ha dado su propia versión de los acontecimientos, insistiendo en que fue él quien renunció y no el Presidente quien lo renunció. Bueno, paga su dinero y toma su decisión. De cualquier manera, es cierto que los dos hombres tuvieron una gran pelea anoche.
Parece que las cosas llegaron a un punto crítico por la amable invitación de Donald Trump para que representantes de los talibanes vengan a Washington a participar en conversaciones (secretas) sobre un acuerdo de paz en Afganistán. Inmediatamente después de un bombardeo sangriento en Kabul, en el que, aparte de numerosos afganos desafortunados, un militar estadounidense fue asesinado, quizás el momento de Donald no fue el mejor. Pero esa no era la razón de la ira de Bolton, o de su posterior defenestración.
Anoche informé a John Bolton que sus servicios ya no son necesarios en la Casa Blanca. No estuve de acuerdo con muchas de sus sugerencias, al igual que otros en la Administración, y por lo tanto …
– Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 10 de septiembre de 2019
Esta no fue la única pregunta sobre la cual los dos hombres no estuvieron de acuerdo. La verdad es que, cuando Trump nombró a Bolton para el alto cargo de Asesor de Seguridad Nacional, no se dio cuenta de a qué se estaba metiendo. Aparentemente, Bolton consiguió el trabajo porque el Hombre de la Casa Blanca disfrutó de los discursos despotricantes que solía pronunciar en Fox News, que, como todos saben, es el programa de televisión favorito de Donald (después de Los Simpson, por supuesto)
Ahora, usted y yo podríamos haber tenido la impresión de que Donald J. Trump se encuentra más bien en la derecha del centro en el amplio espectro de la política estadounidense. Pero en comparación con John Bolton, él es simplemente un rosado de lirios del peor tipo.
Anoche ofrecí renunciar y el presidente Trump dijo: «Hablemos de eso mañana».- John Bolton (@AmbJohnBolton) 10 de septiembre de 2019
¡Oh no! Si está buscando un verdadero matón de derecha, de color azul verdadero, estrellas y rayas, de nariz dura, Johnny-consigue-su-arma, entonces no busque más: el Sr. John Bolton es definitivamente su tipo de persona .
Trump incluso les aseguró a los periodistas hace un tiempo que tenía que restringir a Bolton. Sin embargo, Donald ha tenido que aprender por las malas que es un poco difícil contener a un hombre que se encuentra solo una fracción a la izquierda de Genghis Khan.
John Bolton: guerrero frío extraordinario
No está claro si Donald Trump realmente cree en algo, excepto en sí mismo. Por el contrario, John Bolton es definitivamente un verdadero creyente. Puede que no sea un cristiano nacido de nuevo de la escuela lunática de Pompeo o Pence: su fervor religioso era de un tipo diferente (aunque se llevaba muy bien con la derecha religiosa). Pero él es un reaccionario fanático e intolerante que cree en la necesidad de resucitar la Guerra Fría y llevar la Cruzada contra el Comunismo a todos los rincones del globo terrestre.
Durante años había estado esperando esta oportunidad. Cuando finalmente tuvo el poder como Asesor de Seguridad Nacional, tuvo la firme intención de usarlo. A principios del año pasado, anunció su intención de llevar a cabo un cambio de régimen, no solo en Venezuela sino también en Cuba y Nicaragua. John Bolton incluso acusó a Cuba de poseer (¿adivina qué?) Armas de destrucción masiva. Debemos recordar que el Sr. Bolton fue uno de los principales arquitectos de la invasión de Irak, con lo que, por cierto, Donald Trump no estuvo de acuerdo. Este caballero claramente no cree en medias tintas.
Bolton tiene una larga historia de hostilidad violenta hacia cualquier cosa que huele a lo que él llama «comunismo». Esto incluye, por supuesto, la Unión Soviética y la China Roja, pero también Corea del Norte (mentalmente todavía está luchando en la Guerra de Corea), Irán ( que no tiene nada que ver con nada parecido al «comunismo»), Siria, Nicaragua, Bolivia, Venezuela, Cuba (naturalmente), el Partido Laborista británico, el Servicio Nacional de Salud y casi toda Escandinavia. Y Canadá también es un poco sospechoso …
Ahora, cuando lo piensas, esto se suma a una porción bastante grande del planeta: la mayoría, si no todo, en el cerebro febril del Sr. Bolton, debería ser enviado a los fuegos del Infierno. Y dado que el Hombre de la Casa Blanca tiene el dedo en un pequeño botón rojo que cumpliría ese deber sagrado en un solo momento, el Asesor de Seguridad Nacional imaginó que se había encontrado (por la Gracia de Dios) en el lugar correcto en el momento correcto. .
Pero, como pronto descubrió, él y el presidente no estaban exactamente en la misma onda. John Bolton está interesado en emprender una cruzada mundial contra el mal (o el comunismo, que es lo mismo).
Donald J. Trump está interesado en Donald J. Trump. Las dos cosas no siempre encajan cómodamente juntas. Por ejemplo, Bolton nunca estuvo contento con la relación acogedora de su jefe con Little Rocket Man en Pyongyang. También quería una línea más dura sobre Rusia, Irán y Venezuela.
En el golpe venezolano que nunca sucedió, es difícil saber quién engañaba a quién en esta pequeña farsa: ¿Guaidó engañaba a Bolton o Bolton engañaba a Guaidó? El líder de la oposición venezolana anunció repetidamente la inminente caída de Nicolás Maduro. Mientras tanto, todos los días en el jardín de la Casa Blanca, John Bolton anunció un motín inminente de los generales en Caracas. ¿Que pasó? No pasó nada, no hubo revuelta del ejército, cambio de régimen. Todo fue una farsa absoluta.
Bolton había sufrido un fracaso humillante. Entonces, ¿qué hizo él? Llamó a una intervención militar estadounidense. Esto fue demasiado para los generales del Pentágono. Se informó que, en el transcurso de la reunión con Bolton, un almirante golpeó la mesa con el puño y gritó «¡No!». De modo que el pobre viejo John tuvo que irse a enfurruñarse en un rincón y pensar en alguien más para bombardear.
¿Qué tal una pequeña guerra agradable con Irán?
Su próxima idea brillante fue aún más loca que la anterior. Decidió que ya era hora de que Estados Unidos declarara la guerra a Irán. Desde cualquier punto de vista racional, esta era una idea muy estúpida. Pero fue el corolario lógico de la ruptura del acuerdo con Irán que ya había sido impulsado por Trump, a pesar de la implacable oposición de los aliados europeos de Estados Unidos.
Después de años de diplomacia paciente, lograron llegar a un acuerdo para evitar que Irán obtenga armas nucleares. Irán había llevado a cabo este acuerdo, al pie de la letra. Fueron los estadounidenses quienes rompieron este acuerdo. Trump imaginó que, al reintroducir y endurecer las sanciones económicas contra Irán, podría socavar y derrocar al régimen de los mulás.
Es cierto que las sanciones han causado graves daños a la economía iraní, provocando una fuerte disminución de los niveles de vida. También es cierto que el régimen es muy inestable y cada vez más impopular, incluso entre las capas que anteriormente lo apoyaban. A principios de 2019, hubo grandes manifestaciones y huelgas en Irán. Trump y Bolton llegaron a la conclusión de que un impulso más sería suficiente para derrumbar al régimen.
Ese fue un error de cálculo grave. Lejos de debilitar el dominio de los mulás, el conflicto actual con los estadounidenses en realidad ayuda al régimen, al menos a corto plazo. En realidad, no se trata de que los estadounidenses invadan Irán. Los estadounidenses solo invadieron Irak después de que su ejército había sido seriamente socavado por años de sanciones. Pero Irán tiene un ejército muy fuerte compuesto por tropas endurecidas por la batalla que acaban de salir victoriosas de la guerra en Siria. Si intentaran intervenir en el suelo, se les sangraría la nariz.
Por esa razón, la única posibilidad sería una campaña de bombardeos desde una gran altura. Pero no pueden destruir el programa nuclear de Irán simplemente bombardeando. Muchas de las instalaciones nucleares están enterradas bajo tierra en refugios de hormigón a prueba de bombas. Los iraníes también pueden mover las cosas, y sin inspectores internacionales en el terreno para monitorear estos movimientos, será difícil, si no imposible, localizarlos.
Una guerra en el Medio Oriente tendría consecuencias inmediatas para la economía mundial. Los precios del petróleo se dispararían a nuevas alturas, perforando una recuperación ya debilitada. Actuaría como el catalizador de una nueva depresión mundial. Pero aún más graves que las repercusiones económicas serían las consecuencias políticas.
Incluso una campaña de bombardeo limitada tendría un efecto explosivo en todo el Medio Oriente y en los Estados Unidos. El público estadounidense está cansado de las aventuras militares extranjeras, y no estaría contento de verse envuelto en otra. Habría manifestaciones masivas en cada ciudad de Estados Unidos, lo que podría convertirse rápidamente en una protesta general contra el gobierno.
¡Eso fue demasiado para el presidente Trump, quien canceló perentoriamente el bombardeo de Irán con solo cinco minutos de anticipación! Uno puede imaginar la reacción del Asesor de Seguridad Nacional, cuya cara debe haberse parecido a la de una morsa enojada y hambrienta de sexo a la que se le ha negado la oportunidad de aparearse.
Ahora podemos ver qué hay detrás de la pequeña disputa actual en la administración Trump. Hubo demasiados desacuerdos, demasiadas filas. En resumen, no había suficiente espacio en el codo en la Casa Blanca para que dos egos descomunales se frotaran con algún grado de comodidad. En la conocida frase, tan a menudo pronunciada en los bares de los westerns de películas B: «Esta ciudad aquí no es lo suficientemente grande para los dos, parner».
¡Siguiente por favor!
Si mi memoria me sirve correctamente, Bolton es ahora el tercer Asesor de Seguridad Nacional de esta administración en haber mordido el polvo. Por una de esas extrañas coincidencias con la que la historia es tan rica, el primero de estos ilustres caballeros está esperando juicio por mentirle al Congreso. Un futuro largo y feliz sin duda lo espera en una Penitenciaría Federal.
En cuanto al futuro de John Bolton, no arriesgaré una suposición. Tal vez volverá a su antiguo trabajo como comentarista de televisión para Fox News, donde puede maldecir al presidente y su política exterior a su gusto. O podría hacer una nueva carrera diseñando juegos de guerra de computadora anticomunistas para niños en edad preescolar. Si todo lo demás falla, podría recurrir a la venta de autos usados.
Pero entonces, ¿quién compraría un auto de segunda mano de John Bolton?
Un destino triste para alguien con ideas tan visionarias. Pero tal vez no sea tan triste como el pobre presidente que ahora, como el Ciudadano Kane en esa película con su nombre, al final se encuentra solo, solitario y sin amor en esa vieja y sombría Casa Blanca.
Naturalmente, le resultará muy difícil encontrar un reemplazo adecuado para el viejo John. La gente lo pensará dos veces antes de aceptar el trabajo de Asesor de seguridad, que es, por así decirlo, muy inseguro. El siguiente tendrá que tener un parecido sorprendente con un caniche mascota: diminuto, a quien le gusta que le acaricien las orejas suavemente, pero no se opone violentamente a una patada en el ano proverbial.
Sí, un perro caniche que no ladra pero sabe sentarse y suplicar. Por supuesto, tendría que ser un perro caniche que sepa hablar, pero solo cuando se le hable y solo hable para alabar y glorificar a su Maestro y todas sus obras. ¡Ese es el tipo de asesor de seguridad nacional con el que un hombre podría vivir
¿Algun voluntario?

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