Fernando Buen Abad Domínguez
No hemos visto ni el 10% del potencial de Hugo Chávez como líder revolucionario. Sometido, como ha estado, a presiones, frenos y jaloneos, entre traiciones de golpistas y calamidades —endógenas y exógenas variopintas- el líder de la Revolución Bolivariana no ha podido desplegar con plenitud todas sus capacidades transformadoras. Tan pronto logre algunas condiciones concretas Chávez dará saltos cualitativos nuevos, fundamentados en la cantidad de aciertos (no sin errores) acumulados en los muy pocos años que lleva la Revolución Socialista de Venezuela.
Muy pocos líderes poseen la transparencia y honestidad de Hugo Chávez para dejar ver con nitidez su proceso de aprendizaje, necesario, al fragor de la Revolución Social que el pueblo venezolano ha puesto en pie. Muy pocos exhiben con orgullo combatiente los logros de su aprendizaje como parte de triunfo colectivo en la batalla de las ideas y, en especial, muy poquitos dejan ver, en simultáneo, que lo aprendido es apenas un porcentaje incipiente de todo lo que puede, y debe, lograr en el corto y en el mediano plazo.
Ahora Chávez enfrenta una nueva prueba electoral, impulsado por la fuerza revolucionaria de Venezuela. Saldrá airoso, y revitalizado, incluso, de la prueba dura que la salud le impone porque acopiará todo el aprendizaje que le dejan los episodios personales que son, también, mundiales. El presidente de Venezuela, hombre con experiencia, valentía y talento, probados mil veces, asume las nuevas etapas de su crecimiento político con la mejor manera en que debe hacerlo un revolucionario: como una lucha emancipadora. Eso lo educa a él y nos educa a todos. El líder de la Revolución Bolivariana asume la etapa nueva con vigor inédito y con claridad extraordinaria pero sabe muy bien que una lista larga de refriegas a veces menores, han sido freno para el desarrollo más profundo y ancho de los talentos individuales y colectivos en la ruta de consolidar la gran Revolución Venezolana. Y la conciencia de esos frenos es, en Chávez, alimento de sus mejores despegues. Lo hemos visto y lo veremos mejorando y victorioso. Ni duda cabe.
Y más nos vale que todo salga bien y que Chávez, en el avance acelerado de los talentos de su liderazgo, se impulse e impulse a todos, para ayudarnos a avanzar (…) para hacer lo posible, y lo imposible, hasta ponernos a la altura de la Revolución que él lidera obediente al mandato del pueblo revolucionario. Sólo así garantizamos la guerra contra el culto a la personalidad, sólo así garantizamos la guerra contra el sectarismo y el burocratismo. Especialmente, así, garantizamos el triunfo de la Revolución, en las elecciones próximas, como un triunfo que nos representa a todos porque todos los necesitamos. De un continente a otro. La vitalidad repotenciada de Chávez, su audacia intelectual y su bravura organizativa son garantía para derrotar toda pequeñez, mediocridad y complejos enemigos de la Revolución Bonita a diestra y siniestra.
Y no hemos visto ni el 10% del Chávez ni de la Revolución Bolivariana que con su influencia geopolítica extraordinaria, con su visión preclara en materia de integración regional, con su olfato inteligente para defenderse (y defendernos) de las tarascadas imperiales (…) se ha vuelto orientador indispensable en el escenario de las luchas mundiales por la emancipación de la humanidad. No hemos visto ni la primera parte de un ideario que tiende a ensancharse y profundizarse, no hemos visto ni la primera parte de los grandes logros que aún le esperan a Venezuela en los años próximos, no hemos visto ni el prólogo del empoderamiento de los consejos comunales con sus resultados revolucionarios ni hemos visto los alcances triunfales de todas las misiones, programas, acuerdos e iniciativas sembrados apenas en el amanecer de la revolución. Hemos visto apenas el principio y estamos absortos de amor por la revolución bonita. ¿Qué será cuando comiencen las etapas más avanzadas? Yo quiero verlo.
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martes, 6 de marzo de 2012
domingo, 20 de noviembre de 2011
Filosofía de la Justicia Socialista
Escrito por Fernando Buen Abad
En el hambre, el desempleo y la ignorancia se condensan todos los crímenes y los delitos
Esa idea de “Justicia” incubada por el capitalismo, que defienden no pocos jueces, abogados, profesores y policías… entre otros, es nada menos que un amasijo ideológico emanado de los intereses de clase que, con algunos pasadizos ingeniosos, ha servido principalmente para engañar, asustar y someter a los pueblos. Sin la trama ideológica diseñada, por ejemplo, para resguardar la “propiedad privada” la mascarada entera de la “Justicia” burguesa se derrumba en segundos
Sin el tejido de intereses de clase, subyacentes en el cuerpo ideológico de la mayoría de las leyes y reglamentos burgueses, la idea de “Justicia”, que financia el capitalismo, no es más que un circo demagógico, tramposo y corrupto, padre de muchas de las peores injusticias perpetradas contra la humanidad. Hablar de Justicia no es asunto exclusivo de jueces, abogados o de “especialistas”. Tampoco es asunto sólo de instituciones gubernamentales. Es asunto de un pueblo entero y de su revolución en específico. Hablar de “Justicia” es parte de la lucha.
Es verdad irrefutable que los pueblos claman por mejor y más expedita “Justicia”, pero no claman por la “Justicia” de los amos, no claman por la “Justicia” de los latifundistas, de los banqueros, de los empresarios y de los clérigos que, por ejemplo, han instalado su “derecho” a la usura como un principio universal de privilegios para esquilmar a los pobres y convertirlos, además de víctimas del capitalismo, en “criminales”. Defender semejante aberración es necesariamente un delito.
A espaldas de los pueblos, las oligarquías imperialistas se reparten el botín producto de explotar a los pueblos, a sus trabajadores y a sus recursos naturales. Banqueros, empresarios, terratenientes e iglesias con ayuda de no pocos gobiernos serviles, mueven inmisericordes sumas de “ganancias” delincuenciales, mientras hunden en la miseria, el desamparo, el desempleo y la desesperación a pueblos enteros. La suma de desocupados a nivel mundial es hoy monstruosa, el hambre es una amenaza a todo galope, la ignorancia arrasa generaciones enteras y ya sufrimos un impasse de tristeza desgarradora que mezclada con desolación y desesperanza configuran un delito universal incalculable contra la humanidad. ¿Qué “Justicia” toma cartas en este asunto? Sólo la nueva Justicia socialista que los pueblos deben impulsar para su salvación plena. Todo lo demás es, ahora mismo, palabrería y engaño. No alcanza con buenas voluntades filantrópicas.
Urge poner sobre la mesa de todos los debates emancipadores el concepto de Justicia que la historia actual de la humanidad reclama inmediatamente. No hay pretextos a menos de que seamos cómplices de todos los crímenes sistemáticos acurrucados en cada fechoría del capitalismo en las fábricas, en las iglesias, en los bancos, en los campos, en las escuelas… en los “asesinatos democráticos” que ya horrorizan a nuestra historia entre carcajadas de burócratas yanquis. Urge poner sobre la mesa, el debate sobre la Justicia socialista y no distraernos con encrucijadas reformistas ni maquillajes de ocasión. Urge ir a fondo porque la “Justicia” de la burguesía ya ha cometido injusticias monstruosas que llenan páginas de historia, celdas penitenciarias, expedientes judiciales amontonados en oficinas inclementes, llantos, muerte, dolor, vejaciones, torturas, desesperanza y rabias… un verdadero “crimen de lesa humanidad”. ¿Quién responde por eso?
No hay libertad imaginable sin Justicia socialista. El capitalismo es un crimen perpetrado por sociedades anónimas, alianzas y “convenios internacionales” cuyo camuflaje aberrante y degenerado consiste en hacerse pasar por sistema legal y justo. El capitalismo es hoy un sistema de ladrones que secuestraron las herramientas de producción y despojaron a la humanidad de su derecho legítimo a desarrollarse y ser feliz. Ese secuestro de las herramientas de producción, tipificable como delito de lesa humanidad, conlleva crímenes horrorosos en los que podemos listar guerras usureras, terrorismo mediático y degeneración intelectual. Golpizas, insultos, humillaciones, vejaciones y discriminación a mansalva en cada episodio del sistema, cada día y cada instante. Desde la perversión del asalto a la plusvalía, hasta las misas dominicales que exigen sumisión y resignación, pasando por las no pocas farsas electoreras burguesas y los nada ingenuos programas de televisión enajenantes… un delito impulsa al otro, se solapan y se camuflan.
En una etapa de transición hacia el socialismo, la Justicia tiene el deber supremo de frenar todo intento retrógrado, todo intento regresivo contra los avances materiales y concretos y toda ofensiva contra los avances de la conciencia emancipadora. Lo Justo es obedecer rigurosamente el camino de la mayoría que ejerce su voluntad democrática y participativa para liberarse de los yugos burgueses. Lo Justo es que nadie imponga injusticias contra el pueblo movilizado para salir del capitalismo. Eso incluye hacer ese tipo de Justicia que torna visibles todos lo manejos invisibles que el capitalismo ha inventado y sancionarlos ejemplarmente. Justicia para la emanciparnos de la ideología de la clase dominante. Que los pueblos dejen de ser blanco de la represión “legal” y que los pueblos no sean rehenes o extranjeros de su propia tierra.
Que, durante el esclavismo, la esclavitud no fuese considerada delito no implica que se acepte, mansamente, una campaña burguesa exculpadora de todo atropello contra el género humano. Que el capitalismo no considere a la explotación como un delito, en los hechos punible, no implica que debamos entonces celebrarlo como un triunfo de la legalidad burguesa ni como un ejemplo de fortaleza moral jurídica. Por lo demás no podemos ser tan ingenuos como para seguir confundiendo a la Justicia con las instituciones que se suponen salvaguarda y activadoras de aquella, y que bajo el capitalismo sólo la degradan confunden y postergan. Hay que combatir a todas las instituciones y todas las condiciones en las que el ser humano vive como un ser miserable, explotado, oprimido, alienado… mutilado en suma e incapacitado para desarrollar todas sus cualidades actuales y futuras. No permitamos que una aristocracia sustituya a otra por más disfraz revolucionario que se invente. El problema de la Justicia no es un problema “moral”, todo lo contrario, es un problema material y concreto vinculado a la distribución de la riqueza física e intelectual, sus condiciones objetivas de igualdad y acceso a las herramientas propias de la dialéctica del desarrollo, indisolublemente individual y colectivo.
En una situación transicional hacia el socialismo es necesario afianzar la idea de que sólo se logrará plena Justicia cuando no existan los antagonismo de clases, cuando haya un reparto equitativo de los bienes y las herramientas de producción, cuando la humanidad goce de la libertad que construyó con mano propia. Los seres humanos tendrán Justicia plena sólo cuando den por terminadas las relaciones de producción que hoy generan la miseria y las crisis inmorales que derivan de ella. Eso no se logrará con dictados morales o moralistas, sobre el orden actual del mundo, sino con la supresión efectiva y definitiva del capitalismo.
A la Justicia socialista no le alcanza con remordimientos funcionales que reconocen al capitalismo como fuente delictiva suprema, vengan de donde vengan los confesionarios, de lo que se trata es de alcanzar un estadio de organización social en el que la Justicia sea una de las condiciones concretas de toda forma de felicidad colectiva y entonces sea justo el deber y sea justo el placer de crecer sin interrupciones, sin esclavitudes y sin mezquindades. La transición al socialismo debe asegurar las bases de semejante avance, sin dilación, si dudas y sin escamoteos.
No importa que tan ingeniosos sean los enredos “lógicos” o procedimentales que inventen los leguleyos burgueses para hacernos creer que la Justicia es una utopía ya realizada por el “Derecho” capitalista, la realidad es contundente, ofensiva, degradante y desafiante. Entre otras cosas porque el “Derecho” en manos de la burguesía ha sido incapaz de hacer Justicia, su rezago monstruoso, los millones de expedientes arrumbados en las oficinas de los jueces… y los millones de inocentes en las cárceles y en la humillación (por dar un ejemplo parcial) son prueba de su derrota. Es impensable la Justicia, hoy, sin tocar radicalmente al capital ni a la ganancia.
La palabra Justicia es una palabra profunda e histórica cuya base semántica debe, indisoluble y necesariamente, ascender a lo material y lo concreto. Su significado no es un problema de diccionario sino de la praxis. Comprende a la conducta virtuosa de vigilar que cada quien tenga lo que le corresponde, bajo las directivas del derecho, la razón y la igualdad de condiciones socialistas. Pero la Justicia implica mucho más que distribución o vigilancia de las leyes. Contiene la premisa de la igualdad de trato en igualdad de condiciones y para la igualdad de bienestares inclusivos. Irrenunciablemente inclusivos. La Justicia no puede ser reducida a un cuerpo de razones y operaciones represivas, debe ser producto objetivado de un filosofar humanista emanado del socialismo científico. Bajo el capitalismo la Justicia ha sido reducida a meditaciones del fetichismo metafísico burgués donde reina la palabrería que reza la “igualdad” de todos ante la ley, cuando en la realidad sólo se enmascara un laberinto de corrupción y de opacidad burocrática y técnica, que agudizan la injusticia y las condiciones de desigualdad propias de las sociedades divididas en clases.
La Justicia no existe sin justicia social y aun los Estados en transición al socialismo corren peligro si no superan a la “Justicia” burguesa que sobrevive en ellos. Peligro serio si no se combate la influencia hegemónica de la burguesía en el campo de las “leyes” diseñadas a su conveniencia. La “Justicia” no puede reducirse a la idea de “monopolio de la coerción”, sino que debe ser, dialécticamente, herramienta de un poder emancipatorio y garante de la emancipación permanente. Por eso uno de los principios esenciales como el de “de cada cual según su capacidad; a cada cual según su trabajo”, adquiere sentido sólo cuando incluye la objetivación de la emancipación, también, del pensamiento, de la cultura, de los hábitos y de los gustos… porque expresa que la sociedad, para ser justa, debe encarnar, volver carne, de sus miembros, la lucha y la garantía de la emancipación plena y permanente. Sólo así la Justicia socialista será por naturaleza, la base de una sociedad justa “la más justa de todas”, “la única verdaderamente justa”. Y eso implica, al menos, desarrollar la Justicia frente a las necesidades, la Justicia frente a las capacidades, el problema de la libertad, el problema de la igualdad, el problema del desarrollo y el problema de la inclusión de todos en los modelos de planificación para el corto, el mediano y el largo plazo. En suma, desarrollar el Socialismo científico. Especialmente el derecho universal e inalienable a luchar por la Revolución Permanente. Eso sí que es Justo, porque es necesario.
En el hambre, el desempleo y la ignorancia se condensan todos los crímenes y los delitos
Ilustración: ¨La Justicia y la Ley¨ (1923-24) Mural de José Clemente Orozco
Esa idea de “Justicia” incubada por el capitalismo, que defienden no pocos jueces, abogados, profesores y policías… entre otros, es nada menos que un amasijo ideológico emanado de los intereses de clase que, con algunos pasadizos ingeniosos, ha servido principalmente para engañar, asustar y someter a los pueblos. Sin la trama ideológica diseñada, por ejemplo, para resguardar la “propiedad privada” la mascarada entera de la “Justicia” burguesa se derrumba en segundos
Sin el tejido de intereses de clase, subyacentes en el cuerpo ideológico de la mayoría de las leyes y reglamentos burgueses, la idea de “Justicia”, que financia el capitalismo, no es más que un circo demagógico, tramposo y corrupto, padre de muchas de las peores injusticias perpetradas contra la humanidad. Hablar de Justicia no es asunto exclusivo de jueces, abogados o de “especialistas”. Tampoco es asunto sólo de instituciones gubernamentales. Es asunto de un pueblo entero y de su revolución en específico. Hablar de “Justicia” es parte de la lucha.
Es verdad irrefutable que los pueblos claman por mejor y más expedita “Justicia”, pero no claman por la “Justicia” de los amos, no claman por la “Justicia” de los latifundistas, de los banqueros, de los empresarios y de los clérigos que, por ejemplo, han instalado su “derecho” a la usura como un principio universal de privilegios para esquilmar a los pobres y convertirlos, además de víctimas del capitalismo, en “criminales”. Defender semejante aberración es necesariamente un delito.
A espaldas de los pueblos, las oligarquías imperialistas se reparten el botín producto de explotar a los pueblos, a sus trabajadores y a sus recursos naturales. Banqueros, empresarios, terratenientes e iglesias con ayuda de no pocos gobiernos serviles, mueven inmisericordes sumas de “ganancias” delincuenciales, mientras hunden en la miseria, el desamparo, el desempleo y la desesperación a pueblos enteros. La suma de desocupados a nivel mundial es hoy monstruosa, el hambre es una amenaza a todo galope, la ignorancia arrasa generaciones enteras y ya sufrimos un impasse de tristeza desgarradora que mezclada con desolación y desesperanza configuran un delito universal incalculable contra la humanidad. ¿Qué “Justicia” toma cartas en este asunto? Sólo la nueva Justicia socialista que los pueblos deben impulsar para su salvación plena. Todo lo demás es, ahora mismo, palabrería y engaño. No alcanza con buenas voluntades filantrópicas.
Urge poner sobre la mesa de todos los debates emancipadores el concepto de Justicia que la historia actual de la humanidad reclama inmediatamente. No hay pretextos a menos de que seamos cómplices de todos los crímenes sistemáticos acurrucados en cada fechoría del capitalismo en las fábricas, en las iglesias, en los bancos, en los campos, en las escuelas… en los “asesinatos democráticos” que ya horrorizan a nuestra historia entre carcajadas de burócratas yanquis. Urge poner sobre la mesa, el debate sobre la Justicia socialista y no distraernos con encrucijadas reformistas ni maquillajes de ocasión. Urge ir a fondo porque la “Justicia” de la burguesía ya ha cometido injusticias monstruosas que llenan páginas de historia, celdas penitenciarias, expedientes judiciales amontonados en oficinas inclementes, llantos, muerte, dolor, vejaciones, torturas, desesperanza y rabias… un verdadero “crimen de lesa humanidad”. ¿Quién responde por eso?
No hay libertad imaginable sin Justicia socialista. El capitalismo es un crimen perpetrado por sociedades anónimas, alianzas y “convenios internacionales” cuyo camuflaje aberrante y degenerado consiste en hacerse pasar por sistema legal y justo. El capitalismo es hoy un sistema de ladrones que secuestraron las herramientas de producción y despojaron a la humanidad de su derecho legítimo a desarrollarse y ser feliz. Ese secuestro de las herramientas de producción, tipificable como delito de lesa humanidad, conlleva crímenes horrorosos en los que podemos listar guerras usureras, terrorismo mediático y degeneración intelectual. Golpizas, insultos, humillaciones, vejaciones y discriminación a mansalva en cada episodio del sistema, cada día y cada instante. Desde la perversión del asalto a la plusvalía, hasta las misas dominicales que exigen sumisión y resignación, pasando por las no pocas farsas electoreras burguesas y los nada ingenuos programas de televisión enajenantes… un delito impulsa al otro, se solapan y se camuflan.
En una etapa de transición hacia el socialismo, la Justicia tiene el deber supremo de frenar todo intento retrógrado, todo intento regresivo contra los avances materiales y concretos y toda ofensiva contra los avances de la conciencia emancipadora. Lo Justo es obedecer rigurosamente el camino de la mayoría que ejerce su voluntad democrática y participativa para liberarse de los yugos burgueses. Lo Justo es que nadie imponga injusticias contra el pueblo movilizado para salir del capitalismo. Eso incluye hacer ese tipo de Justicia que torna visibles todos lo manejos invisibles que el capitalismo ha inventado y sancionarlos ejemplarmente. Justicia para la emanciparnos de la ideología de la clase dominante. Que los pueblos dejen de ser blanco de la represión “legal” y que los pueblos no sean rehenes o extranjeros de su propia tierra.
Que, durante el esclavismo, la esclavitud no fuese considerada delito no implica que se acepte, mansamente, una campaña burguesa exculpadora de todo atropello contra el género humano. Que el capitalismo no considere a la explotación como un delito, en los hechos punible, no implica que debamos entonces celebrarlo como un triunfo de la legalidad burguesa ni como un ejemplo de fortaleza moral jurídica. Por lo demás no podemos ser tan ingenuos como para seguir confundiendo a la Justicia con las instituciones que se suponen salvaguarda y activadoras de aquella, y que bajo el capitalismo sólo la degradan confunden y postergan. Hay que combatir a todas las instituciones y todas las condiciones en las que el ser humano vive como un ser miserable, explotado, oprimido, alienado… mutilado en suma e incapacitado para desarrollar todas sus cualidades actuales y futuras. No permitamos que una aristocracia sustituya a otra por más disfraz revolucionario que se invente. El problema de la Justicia no es un problema “moral”, todo lo contrario, es un problema material y concreto vinculado a la distribución de la riqueza física e intelectual, sus condiciones objetivas de igualdad y acceso a las herramientas propias de la dialéctica del desarrollo, indisolublemente individual y colectivo.
En una situación transicional hacia el socialismo es necesario afianzar la idea de que sólo se logrará plena Justicia cuando no existan los antagonismo de clases, cuando haya un reparto equitativo de los bienes y las herramientas de producción, cuando la humanidad goce de la libertad que construyó con mano propia. Los seres humanos tendrán Justicia plena sólo cuando den por terminadas las relaciones de producción que hoy generan la miseria y las crisis inmorales que derivan de ella. Eso no se logrará con dictados morales o moralistas, sobre el orden actual del mundo, sino con la supresión efectiva y definitiva del capitalismo.
A la Justicia socialista no le alcanza con remordimientos funcionales que reconocen al capitalismo como fuente delictiva suprema, vengan de donde vengan los confesionarios, de lo que se trata es de alcanzar un estadio de organización social en el que la Justicia sea una de las condiciones concretas de toda forma de felicidad colectiva y entonces sea justo el deber y sea justo el placer de crecer sin interrupciones, sin esclavitudes y sin mezquindades. La transición al socialismo debe asegurar las bases de semejante avance, sin dilación, si dudas y sin escamoteos.
No importa que tan ingeniosos sean los enredos “lógicos” o procedimentales que inventen los leguleyos burgueses para hacernos creer que la Justicia es una utopía ya realizada por el “Derecho” capitalista, la realidad es contundente, ofensiva, degradante y desafiante. Entre otras cosas porque el “Derecho” en manos de la burguesía ha sido incapaz de hacer Justicia, su rezago monstruoso, los millones de expedientes arrumbados en las oficinas de los jueces… y los millones de inocentes en las cárceles y en la humillación (por dar un ejemplo parcial) son prueba de su derrota. Es impensable la Justicia, hoy, sin tocar radicalmente al capital ni a la ganancia.
La palabra Justicia es una palabra profunda e histórica cuya base semántica debe, indisoluble y necesariamente, ascender a lo material y lo concreto. Su significado no es un problema de diccionario sino de la praxis. Comprende a la conducta virtuosa de vigilar que cada quien tenga lo que le corresponde, bajo las directivas del derecho, la razón y la igualdad de condiciones socialistas. Pero la Justicia implica mucho más que distribución o vigilancia de las leyes. Contiene la premisa de la igualdad de trato en igualdad de condiciones y para la igualdad de bienestares inclusivos. Irrenunciablemente inclusivos. La Justicia no puede ser reducida a un cuerpo de razones y operaciones represivas, debe ser producto objetivado de un filosofar humanista emanado del socialismo científico. Bajo el capitalismo la Justicia ha sido reducida a meditaciones del fetichismo metafísico burgués donde reina la palabrería que reza la “igualdad” de todos ante la ley, cuando en la realidad sólo se enmascara un laberinto de corrupción y de opacidad burocrática y técnica, que agudizan la injusticia y las condiciones de desigualdad propias de las sociedades divididas en clases.
La Justicia no existe sin justicia social y aun los Estados en transición al socialismo corren peligro si no superan a la “Justicia” burguesa que sobrevive en ellos. Peligro serio si no se combate la influencia hegemónica de la burguesía en el campo de las “leyes” diseñadas a su conveniencia. La “Justicia” no puede reducirse a la idea de “monopolio de la coerción”, sino que debe ser, dialécticamente, herramienta de un poder emancipatorio y garante de la emancipación permanente. Por eso uno de los principios esenciales como el de “de cada cual según su capacidad; a cada cual según su trabajo”, adquiere sentido sólo cuando incluye la objetivación de la emancipación, también, del pensamiento, de la cultura, de los hábitos y de los gustos… porque expresa que la sociedad, para ser justa, debe encarnar, volver carne, de sus miembros, la lucha y la garantía de la emancipación plena y permanente. Sólo así la Justicia socialista será por naturaleza, la base de una sociedad justa “la más justa de todas”, “la única verdaderamente justa”. Y eso implica, al menos, desarrollar la Justicia frente a las necesidades, la Justicia frente a las capacidades, el problema de la libertad, el problema de la igualdad, el problema del desarrollo y el problema de la inclusión de todos en los modelos de planificación para el corto, el mediano y el largo plazo. En suma, desarrollar el Socialismo científico. Especialmente el derecho universal e inalienable a luchar por la Revolución Permanente. Eso sí que es Justo, porque es necesario.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Fernando Buen Abad en el programa ¨La Hojilla¨ de Venezolana de TV
El compañero y miembro de la campaña "Manos Fuera de Venezuela" Fernando Buen Abad participó en el programa de Venezolana de TV (VTV) llamado ¨La Hojilla¨ en su edición del 10 de noviembre. En el mismo se analizaron distintos temas relacionados a los medios de comunicación y la Revolución Bolivariana. Y también el reciente llamamiento del Presidente Chavez a la aceleración del proceso de transición al Socialismo en Venezuela. Enlazamos a continuación el programa completo en un video de cuatro partes.
La Hojilla (10-11-11) Parte 1/4
La Hojilla (10-11-11) Parte 2/4
La Hojilla (10-11-11) Parte 3/4
La Hojilla (10-11-11) Parte 4/4
La Hojilla (10-11-11) Parte 1/4
La Hojilla (10-11-11) Parte 2/4
La Hojilla (10-11-11) Parte 3/4
La Hojilla (10-11-11) Parte 4/4
sábado, 25 de junio de 2011
Una “buena esposa” golpista
Guionistas y directores escondidos tras su “Good Wife”
(Con la colaboración de algunos seguidores de twitter)
Un poco “mosca muerta” el personaje protagónico de la serie “Good Wife” compendia casi todo lo que la mentalidad yanqui quiere de las mujeres a estas horas: que trabajen, que perdonen, que ayuden, que vayan rapidito a la cama, que decoren y que sirvan de mercenarias cuando se lo requiera. Raiting para la doble moral televisiva. Coartada perfecta para disfrazar ofensivas injerencistas.
A esos mercenarios de la TV yanqui les encanta manosear la calumnia de que Venezuela sufre una “dictadura” y de que hay que salir pronto de Chávez, de cualquier modo a cualquier precio. La bestia abre sus fauces golpistas, como en Honduras, Ecuador, Libia… (por mencionar algunos casos recientes) y lanza su aliento fétido de magnicidio cocinado a fuego lento, cabeza por cabeza, televidente por televidente. ¡Hagan algo por ese pueblo! pide a gritos la burguesía escandalizada mientras acaricia la cabeza mansa de su “premio nobel” presidente gerencial y belicista.
En “The Good Wife: Foreign Affairs” (Season 2 Episode 20) [1] acaso visible por Internet, los guionistas y directores tuvieron el tupé de referirse al presidente de Venezuela como “dictador”, tal cual. De pensamiento, palabra y obra. Ignoraron con premeditación, alevosía y ventaja (en un programa de abogados mercenarios) las mil y un pruebas de vocación democrática que el pueblo venezolano ha ratificado en la persona de su líder principal. Simplemente la democracia les importa un pepino a quienes digitan los personajes de la “Buena Esposa” y de todos los lebreles televisivos. Además, los bien asalariados mercachifles de los tele-dramas, coronan con burlas, chistoretes, muecas y calumnias una imitación grotesca del propio presidente venezolano a quien exhiben de manera simplemente inmunda. Esa es la tele yanqui, ni más ni menos.
No importa si “The good wife” es la historia de una esposa resignada que, mientras se cachondea soterradamente con su jefe, protege a su marido y se hace su cómplice en tranza y media… no importa la corrupción en que está envuelto el despacho jurídico donde trabaja la “Buena Esposa” que es el personaje protagónico aliada de sus secuaces. No importan las traiciones, los tráficos de influencias, las untadas de dinero, los arreglos convenencieros y toda esa moral gerencial degenerada que se auto-exculpa, permanentemente, para hacer sustentable al sistema de valores burgueses. Lo que importa es quedarse con el petróleo venezolano, lo que importa es sacarse de encima a un líder que les estorba porque, con base democrática, avanza hacia el socialismo. Y les duele en el alma, por eso lo televisan. Están desesperados y se les nota hasta en la dramaturgia.
El capítulo al que me refiero se titula en castellano “Asuntos exteriores”. Una trama bobalicona entre empresas que sólo sirve de marco y pretexto para establecer que Chávez es un “dictador”, que cambia las leyes a su antojo y que suelta dinero a mansalva para satisfacer sus ansias de poder. Es exactamente la matriz ideológica que ronda por el mundo para justificar, tarde o temprano, la necesidad, imperiosa para los oligarcas, de un golpe de estado y/o un magnicidio. Ya lo sabemos.
No hay manera de ser “neutral” ante esta payasada televisiva ni ante las empresas que la sustentan y promueven. Este episodio merece el repudio continental de todos aquellos que exigimos respeto irrestricto por la voluntad democrática de los pueblos y por los líderes que esos pueblos eligen, basados en una vida democrática vigorosa y promisoria. Y es que la expresión “dictador” dirigida a Hugo Chávez contiene el veneno ideológico burgués no sólo de las cadenas televisivas y las series que la emiten sino del propio gobierno yanqui contra Venezuela. Está clarito por enésima vez.
En esta payasada televisiva se hace uso de artilugios “dramáticos” propios de los más cobardes guionistas y de los más manipuladores directores televisivos. Incapacitados, por su mediocridad galopante y su falta de valor civil, disfrazan de semi-ficción las puñaladas ideológicas que pergeñan financiados por anunciantes y por mafiosos enmascarados como publicistas. Verdad pura que en ellos es impronunciable porque, en el doble juego de la confrontación abierta y disimulada, hacen hasta lo imposible por no dejar “huellas” y tapar salidas legales a sus canalladas mediáticas. Pero no somos tontos y ya sabemos cómo desmontar sus ofensivas mediáticas.
Aunque esta serie televisiva guste de jugar a los licenciaditos ingeniosos capaces de hacer cualquier ignominia para salirse con su santa voluntad burguesa, nosotros sabemos que toda lucha contra leguleyos se resuelve en las calles con los pueblos movilizados. Venezuela es un ejemplo extraordinario. No nos impresionan sus argucias ni sus chapuzas. No nos asusta su parafernalia lenguaraz ni su jet set legaloide. El problema de la Justicia social lo resolverán los pueblos que luchan por emanciparse de todos esos personajes que, en la tele o en la vida real, son serviles a la explotación de los pueblos y al saqueo de las riquezas sociales. Los denunciamos y los repudiamos incluso cuando se agazapan detrás de una serie televisiva o detrás de un personaje tonto como el de la pobre “Buena Esposa”, traicionada por todas partes, comenzando por sus inventores y sus patrones.
Por cierto, al día de hoy, el “dictador” venezolano que ellos invocan cuenta con más del 53,3 % [2] de preferencias en el pueblo venezolano. Mientras tanto el “premio nobel” de la guerra vive este paisaje: “56% de los votantes cree que Estados Unidos se encuentra en un rumbo equivocado y sólo el 35% cree que el país va por el camino correcto…” [3] Debería haber Referéndum Revocatorio como en Venezuela, como en Ecuador… como en Bolivia. Eso no lo mencionó la “Buena Esposa”. ¿La habrán engañado también con esto?
A esos mercenarios de la TV yanqui les encanta manosear la calumnia de que Venezuela sufre una “dictadura” y de que hay que salir pronto de Chávez, de cualquier modo a cualquier precio. La bestia abre sus fauces golpistas, como en Honduras, Ecuador, Libia… (por mencionar algunos casos recientes) y lanza su aliento fétido de magnicidio cocinado a fuego lento, cabeza por cabeza, televidente por televidente. ¡Hagan algo por ese pueblo! pide a gritos la burguesía escandalizada mientras acaricia la cabeza mansa de su “premio nobel” presidente gerencial y belicista.
En “The Good Wife: Foreign Affairs” (Season 2 Episode 20) [1] acaso visible por Internet, los guionistas y directores tuvieron el tupé de referirse al presidente de Venezuela como “dictador”, tal cual. De pensamiento, palabra y obra. Ignoraron con premeditación, alevosía y ventaja (en un programa de abogados mercenarios) las mil y un pruebas de vocación democrática que el pueblo venezolano ha ratificado en la persona de su líder principal. Simplemente la democracia les importa un pepino a quienes digitan los personajes de la “Buena Esposa” y de todos los lebreles televisivos. Además, los bien asalariados mercachifles de los tele-dramas, coronan con burlas, chistoretes, muecas y calumnias una imitación grotesca del propio presidente venezolano a quien exhiben de manera simplemente inmunda. Esa es la tele yanqui, ni más ni menos.
No importa si “The good wife” es la historia de una esposa resignada que, mientras se cachondea soterradamente con su jefe, protege a su marido y se hace su cómplice en tranza y media… no importa la corrupción en que está envuelto el despacho jurídico donde trabaja la “Buena Esposa” que es el personaje protagónico aliada de sus secuaces. No importan las traiciones, los tráficos de influencias, las untadas de dinero, los arreglos convenencieros y toda esa moral gerencial degenerada que se auto-exculpa, permanentemente, para hacer sustentable al sistema de valores burgueses. Lo que importa es quedarse con el petróleo venezolano, lo que importa es sacarse de encima a un líder que les estorba porque, con base democrática, avanza hacia el socialismo. Y les duele en el alma, por eso lo televisan. Están desesperados y se les nota hasta en la dramaturgia.
El capítulo al que me refiero se titula en castellano “Asuntos exteriores”. Una trama bobalicona entre empresas que sólo sirve de marco y pretexto para establecer que Chávez es un “dictador”, que cambia las leyes a su antojo y que suelta dinero a mansalva para satisfacer sus ansias de poder. Es exactamente la matriz ideológica que ronda por el mundo para justificar, tarde o temprano, la necesidad, imperiosa para los oligarcas, de un golpe de estado y/o un magnicidio. Ya lo sabemos.
No hay manera de ser “neutral” ante esta payasada televisiva ni ante las empresas que la sustentan y promueven. Este episodio merece el repudio continental de todos aquellos que exigimos respeto irrestricto por la voluntad democrática de los pueblos y por los líderes que esos pueblos eligen, basados en una vida democrática vigorosa y promisoria. Y es que la expresión “dictador” dirigida a Hugo Chávez contiene el veneno ideológico burgués no sólo de las cadenas televisivas y las series que la emiten sino del propio gobierno yanqui contra Venezuela. Está clarito por enésima vez.
En esta payasada televisiva se hace uso de artilugios “dramáticos” propios de los más cobardes guionistas y de los más manipuladores directores televisivos. Incapacitados, por su mediocridad galopante y su falta de valor civil, disfrazan de semi-ficción las puñaladas ideológicas que pergeñan financiados por anunciantes y por mafiosos enmascarados como publicistas. Verdad pura que en ellos es impronunciable porque, en el doble juego de la confrontación abierta y disimulada, hacen hasta lo imposible por no dejar “huellas” y tapar salidas legales a sus canalladas mediáticas. Pero no somos tontos y ya sabemos cómo desmontar sus ofensivas mediáticas.
Aunque esta serie televisiva guste de jugar a los licenciaditos ingeniosos capaces de hacer cualquier ignominia para salirse con su santa voluntad burguesa, nosotros sabemos que toda lucha contra leguleyos se resuelve en las calles con los pueblos movilizados. Venezuela es un ejemplo extraordinario. No nos impresionan sus argucias ni sus chapuzas. No nos asusta su parafernalia lenguaraz ni su jet set legaloide. El problema de la Justicia social lo resolverán los pueblos que luchan por emanciparse de todos esos personajes que, en la tele o en la vida real, son serviles a la explotación de los pueblos y al saqueo de las riquezas sociales. Los denunciamos y los repudiamos incluso cuando se agazapan detrás de una serie televisiva o detrás de un personaje tonto como el de la pobre “Buena Esposa”, traicionada por todas partes, comenzando por sus inventores y sus patrones.
Por cierto, al día de hoy, el “dictador” venezolano que ellos invocan cuenta con más del 53,3 % [2] de preferencias en el pueblo venezolano. Mientras tanto el “premio nobel” de la guerra vive este paisaje: “56% de los votantes cree que Estados Unidos se encuentra en un rumbo equivocado y sólo el 35% cree que el país va por el camino correcto…” [3] Debería haber Referéndum Revocatorio como en Venezuela, como en Ecuador… como en Bolivia. Eso no lo mencionó la “Buena Esposa”. ¿La habrán engañado también con esto?
martes, 19 de abril de 2011
Reunión en Buenos Aires de “The Mont Pelerin Society” y sus intelectuales “liberales”
Populismo vs Libertad en Latinoamérica
Escrito por Fernando Buen Abad Domínguez
Circos de la Ideología Dominante. La sociedad del monte Pelerin exhibe sin pudor sus principios y sus fines. Pasea por el mundo una plataforma ideológica desvencijada e insostenible en la que los argumentos burgueses se corroen las entrañas taladradas por la crisis mundial del capitalismo. Dicen que les preocupan los “peligros de una sociedad civilizada”. Son Caballos de Troya apolillados y sin ruedas.
A nosotros nos resulta de gran utilidad contemplar las contorciones mentales a que se ven obligados los mercenarios intelectuales de la burguesía. Eso tiene propiedades didácticas inmarcesibles, muestran el ideario profundo de su maldad objetiva. Desnuda sin misericordia las monstruosidades que piensan y ejecutan aunque las disfracen con oropeles culteranos. Es un regalo que si no fuese aberrante bien pudiera pasar por sainete a carcajadas. Mientras tanto uno de sus santones, investido con “premio nobel”, asesina inocentes y pisotea a la civilización que a los de “Mont Pelerin” tanto, dicen, les preocupa. En la invitación a su encuentro de Buenos Aires ni una palabra, sobre los asesinatos en Irán, Afganistán, Pakistán…Libia.
En el cuadrilátero boxístico de su imaginación paupérrima, pelea el “bien” contra el “mal” y se anuncia un final feliz de corte maniqueo. Hacen pasar como si fuesen iguales las fuerzas democráticas de los pueblos y los intereses mercantiles de unos cuantos mafiosos criminales. En su ecuación ideológica la lucha de una inmensa mayoría es igual a los negociados de unos cuantos pelagatos. Y viajan por el mundo con esa telenovela rancia. Y, como era de esperarse, el reparto incluye nombres como el de Vargas Llosa, Aznar y secuaces de calaña similar.
La lucha de clases no es un juego de naipes entre “Dios” y el “Diablo”, es el ascenso emancipador, el motor de la historia, de millones de personas en contra de una minoría asesina que, armada con leyes, costumbres, instituciones y balaceras, conspira para adueñarse de los recursos naturales, la mano de obra y la conciencia de los trabajadores. “El procedimiento moralizador del filisteo consiste en hacer creer que son idénticos los modos de actuar de la reacción y los de la revolución…El rasgo fundamental de esas asimilaciones e identificaciones lo constituye el ignorar completamente la base material de las diversas tendencias, es decir, su naturaleza de clase, y por eso mismo su papel histórico objetivo”.(León Trotsky)
El capitalismo, aclarémoslo siempre, es todo lo contrario a la palabra Libertad y a su ejercicio colectivo y creador. No van a confundirnos los señorones ni los señoritos de la burguesía, aunque conferencian en hoteles caros y publiquen revistas, panfletos, artículos y libros del tamaño que fuese. No van a engatusarnos con la algarabía de sus adjetivos ni con los enredos de sus silogismos mercantiles. El capitalismo es el capitalismo aunque contrate intelectuales para hermosearse y esconder las muertes que produce minuto a minuto. El capitalismo es lo más, imaginablemente, enemigo de la Libertad humana en su extensión más amplia. El capitalismo sólo es amigo de la libertad de empresa y de la propiedad privada. Eso excluye a la inmensa mayoría de los seres humanos. Encuentros como los de “The Mont Pelerin Society” son sólo concilios ideológicos de una burguesía que desesperada, busca publicitas ingeniosos (les llaman intelectuales) para darse banderas de sobrevida.
Así como se multiplican los frentes bélicos que imperialismo abre para saquear a los pueblos; así como proliferan las armas que matan inocentes y asedian países para esclavizar a sus trabajadores; así como se multiplican los clubes de mercenarios golpistas diseminados en células que se camuflan de “empresarios”, “banqueros”, “curas” u “hombres del campo”; así como se perfecciona y disciplina el discurso de los “mass media” oligarcas y se expande en la geografía y en las conciencias… así, igualito, se multiplican y movilizan los foros que la burguesía inventa para fabricar matrices ideológicas suscritas por “intelectuales” mansitos, por sabihondos serviles a la estulticia y al crimen, cómplices de aberraciones inenarrables. Nos sirve saber cómo operan para combatir sus necedades en la Batalla de las Ideas. Aunque sean “famosos”, aunque la tele los haga próceres del servilismo y firmen muchos libros. Caros.
lunes, 11 de abril de 2011
Nuestro 13 de abril de todos los días
Revolución y Comunicación
El 13 de abril no puede ser una fecha del “pasado”. El 13 de abril es una “Era”, un tiempo amplio y también profundo, que, diariamente, marca los calendarios y las agendas de la lucha. Si la Revolución ha de ser Permanente, cada una de sus fechas heroicas ha de ser bisagra de futuro. No hay tarea comunicacional revolucionaria que pueda sustraerse a la lógica nueva de los tiempos socialistas. Hay que educarnos para eso. No hay tiempo para cansancios.
La Revolución es una gran escuela de Comunicación. Una parte esencial del proceso revolucionario y permanente que Venezuela viene profundizando en su lucha de clases, tiene por base el desarrollo de ideas y formas para la comunicación, obedientes a la voluntad democrática del pueblo en contra de la opresión burguesa. Mientras los oligarcas secuestran, cierran medios, censuran y reprimen la expresión libre, la Revolución multiplica, amplifica y profundiza sus tareas y desafíos comunicacionales. Es la razón humanista de una inmensa mayoría contra una minoría perversa.
Los jóvenes, que no vivieron el 13 de abril, cuentan, para avivar su ser revolucionario su pensamiento y su memoria, con el alma simbólica vigorosa que habita en cada una de las acciones revolucionarias: en la construcción magnífica de viviendas, de hospitales, de escuelas de emancipación laboral… de cultura revolucionaria y de comunicación socialista. Los adultos que forjaron el 13 de abril, hermanados por las luchas históricas de la Revolución Bolivariana, tienen la tarea suprema de hacer comunicación histórica cotidiana, creativa y personalizada, para que el 13 de abril de cada día, se afiance como fuerza y como mandato del mundo nuevo que está en plena construcción.
La Revolución es, también, una gran escuela que enseña a pensar diferente todo. Nada es igual porque debe ser superior, todo se mueve, cambia, exige mejores hombres porque construye al hombre nuevo. Nadie puede dormirse en sus laureles, hay un mundo por ganar y nos urge pronto, a diario, como en ese 13 de abril venezolano, y mundial, de cada día.
Presentación el libro “Abril, golpe adentro”, del periodista venezolano Ernesto Villegas
Miércoles 13 de abril: , a las 19, en el Centro Cultural de la Cooperación (Buenos Aires)
Presentará el evento Fernando Buen Abad Domínguez
Este miércoles se llevará a cabo la presentación del libro “Abril, golpe adentro” del periodista y escritor venezolano Ernesto Villegas Poljak. El mérito de este libro es haber conseguido desentrañar aspectos relevantes del Golpe de Estado del 11 de abril del 2002, y profundiza especialmente en el papel de los medios de comunicación de la burguesía en la preparación y participación de los hechos acontecidos en Venezuela en aquellas jornadas. Presentará el evento el intelectual socialista mexicano, Fernando Buen Abad Domínguez, activo colaborador de la Campaña de solidaridad “Manos Fuera de Venezuela” y de la Corriente Marxista Internacional, a la que adhiere la Corriente Socialista El Militante.
Ernesto Villegas, afamado periodista venezolano, es acreedor dos veces del Premio Nacional de Periodismo, primero en la categoría Periodismo informativo impreso (2002) y luego en la de periodismo de opinión en TV (2005). Este libro ha tenido la oportunidad de presentarse en Cuba, Francia, EEUU; y, entre otros países de Latinoamérica, ahora lo hará en Uruguay y Argentina.
Ernesto Villegas Poljak (Caracas, 1970) se ha destacado como periodista durante casi dos décadas de ejercicio profesional en Venezuela. Es licenciado en Comunicación Social egresado de la Universidad Central de Venezuela. Su trabajo como reportero político se ha desarrollado desde 1991 en los diarios El Nuevo País, Economía Hoy, El Universal,Últimas Noticias, el semanario Quinto Día, y varias revistas, entre ellas Pax y América XXI. Actualmente se desempeña como Director-fundador del diario Ciudad Caracas
Presentará el evento Fernando Buen Abad Domínguez
Este miércoles se llevará a cabo la presentación del libro “Abril, golpe adentro” del periodista y escritor venezolano Ernesto Villegas Poljak. El mérito de este libro es haber conseguido desentrañar aspectos relevantes del Golpe de Estado del 11 de abril del 2002, y profundiza especialmente en el papel de los medios de comunicación de la burguesía en la preparación y participación de los hechos acontecidos en Venezuela en aquellas jornadas. Presentará el evento el intelectual socialista mexicano, Fernando Buen Abad Domínguez, activo colaborador de la Campaña de solidaridad “Manos Fuera de Venezuela” y de la Corriente Marxista Internacional, a la que adhiere la Corriente Socialista El Militante.
Ernesto Villegas, afamado periodista venezolano, es acreedor dos veces del Premio Nacional de Periodismo, primero en la categoría Periodismo informativo impreso (2002) y luego en la de periodismo de opinión en TV (2005). Este libro ha tenido la oportunidad de presentarse en Cuba, Francia, EEUU; y, entre otros países de Latinoamérica, ahora lo hará en Uruguay y Argentina.
Ernesto Villegas Poljak (Caracas, 1970) se ha destacado como periodista durante casi dos décadas de ejercicio profesional en Venezuela. Es licenciado en Comunicación Social egresado de la Universidad Central de Venezuela. Su trabajo como reportero político se ha desarrollado desde 1991 en los diarios El Nuevo País, Economía Hoy, El Universal,Últimas Noticias, el semanario Quinto Día, y varias revistas, entre ellas Pax y América XXI. Actualmente se desempeña como Director-fundador del diario Ciudad Caracas
sábado, 9 de abril de 2011
Vergüenza de ser pobre
La “pobreza” no es un problema “técnico” es un crimen del capitalismo
Escrito por Fernando Buen Abad Domínguez
Uno de los productos ideológicos más rentables, obra del capitalismo, es haber convencido a su enemigo de clase - la clase trabajadora- de que ella es inferior, débil, insignificante e impotente y que, por todo eso, debe sentir vergüenza de sí, de su identidad de clase, de su origen y de su esencia. Negocio redondo
En muy pocas cosas la burguesía invierte más recursos (quizá sólo compita la industria de las armas) que en demoler la conciencia del proletariado intoxicándolo con falsa conciencia, supercherías, miedos, frustración, tristeza y vergüenza. Lo vemos en las telenovelas como lo vemos en las calles, lo vemos en la Historia como lo vemos en nuestras propias casas. Los pobres cargan, por si fuese poco, además del peso de las peores limitaciones, el estigma social de ser “pobres”. Y con ello el falso dilema de que los pobres no luchan por los pobres porque se avergüenzan de ellos y de sí mismos. Como si la lucha contra la pobreza sólo fuese terreno reservado -privilegiado- para la filantropía burguesa.
Están acostumbrados los capitalistas a pagar sueldos miserables, a imponer jornadas insoportables. Roban tiempo y fuerza, roban salud física y mental a los trabajadores y los ven enfermar y morir, alienarse a cada minuto, mientras los patrones gozan los beneficios en complicidad con los politicastros de turno. Eso es lo que tenemos enfrente de nuestras luchas. He ahí un retrato simple pero real. Muchos patrones son cínicos descontrolados porque a sabiendas de que roban y engañan, se hacen pasar por dadivosos, por "generadores de empleo", por "cristianos". Se santiguan y hacen creer a sus familias que son “buenos” mientras se aplauden entre ellos. Le besan la mano al cura. Pero todos fabrican pobreza y miseria… ese es su crimen.
Ninguno de los engaños literarios, simbólicos o religiosos que se han ideado para disfrazar la “vergüenza” de ser pobre, diluye objetivamente los efectos psicológicos y culturales de un mal social monstruoso, la pobreza, obra del capitalismo, que carcome a la inmensa mayoría de los seres humanos. Más del 65 %. Cuando poblaciones enteras no tienen comida ni agua, no tienen salud y no pueden trabajar pero miran en la televisión, en la prensa y en la publicidad cómo la felicidad, la salud, el bienestar (según lo entiende la burguesía) dependen de ser “rico”, “famoso” y “hermoso”… Los pueblos, además de maltratos físicos, reciben maltratos psicológicos y discriminación, no sólo racial, sino principalmente económica, es decir, por pobreza. Eso es humillante y es un dolor acumulativo que muchas veces queda en las cabezas de los trabajadores sin una solución clara y de combate.
La pobreza es un delito del capitalismo y una crueldad que se impone incesante y despiadadamente, que siembra la desesperación y el abandono mientras golpea la economía de las familias trabajadoras, el estado de ánimo, la fortaleza emocional y la voluntad de lucha. La pobreza es un acto criminal que merecería sanción legal revolucionaria y sanción popular. Es indebido, es canalla es una monstruosidad que se acrecienta. Es un acto criminal que pisotea la dignidad más elemental.
No alcanza con que nos digan los obispos millonarios, serviles a la oligarquía, que Cristo fue “pobre”; no basta con que las “damas de la caridad” repartan alimentos, medicinas, juguetes o cobijas; no alcanza con que los discursos de los politiqueros saliven promesas y más promesas para “abolir la pobreza”…en realidad sólo la lucha organizada, por la clase trabajadora y por los pueblos revolucionarios, terminará verdaderamente con la pobreza y con todas sus consecuencias, también psicológicas y culturales, en el estado de ánimo de los trabajadores.
viernes, 1 de abril de 2011
Violencia Semiótica contra Hugo Chávez
Ofensivas digitales para incriminar, calumniar y desmoralizar...
Escrito por Fernando Buen Abad Domínguez
Manipulan videos, manipulan dibujos, manipulan fotografías... para ridiculizar, descalificar y criminalizar
Es difícil calcular el número de imágenes (visuales, sonoras o literarias), que circulan por todas partes, para ridiculizar la jerarquía política, la autoridad moral y el aliento revolucionario del presidente de Venezuela. No caeremos aquí en la trampa de reproducir alguna de esas imágenes pero tampoco caeremos en la trampa de guardar silencio ni escaparemos a la responsabilidad de dar la batalla semiótica que nos toca en el escenario mundial de Guerra Simbólica. En última instancia no tendremos miedo de denunciar... (con miedosos ya están plagadas muchas universidades, casi todas las sectas y muchas burocracias). ¿Suena esto a bravuconada?, ¿A belicismo?, ¿Suena, acaso, a “poco científico”?, ¿Suena a poco serio?. Veamos.
El repertorio de las agresiones simbólicas contra el presidente Hugo Chávez, obedece a los protocolos ideológicos más ortodoxos de la “Guerra de IV Generación”. Se trata de perpetrar un crimen que, al ridiculizar u ofender al presidente de la nación, atenta contra la voluntad democrática de un pueblo. Y viceversa. Golpe bajo con las intenciones más perversas. Algunos dirán que es cosa del “sentido del humor”, otros dirán que “ejercen su libertad de expresión”, algunos más dirán que se trata de una “forma didáctica” de ejercer la disidencia y la crítica... Hay canallas “tecnificados” que usan computadoras, cámaras de video, fotografías... los hay que ponen cámaras escondidas, micrófonos y dispositivos para la intercepción de correos electrónicos. No faltan los que espían los ordenadores e incluso los que espían e intervienen los “mail” y los “chats”. Cualquier cosa les sirve para sembrar focos de violencia simbólica cuyo objetivo sea “quemar”, ridiculizado, a un mandatario democrático en hoguera de la manipulación tecnológica y la “plaza pública” del espionaje. Incluso de lo más privado.
Las imágenes manipuladas son un relato claro de las perversiones que anidan en las mentes de quienes financian y/o realizan iconografías para la ofensiva oligarca. Muchos están altamente tecnificados y consiguen piezas cargadas con volúmenes inexpugnables de violencia psíquica. Usan cualquier escena, de la vida real, de la intimidad, del espacio público... nada detiene a los fines aviesos. Basta con que la imagen ofrezca un flanco, un gesto, una debilidad... una intimidad, para que se lo use como arma descalificadora, ridiculizante y desmoralizante. Se subordina la tecnología al goce de la degeneración y emerge de semejante coctel una galería monstruosa de iconos o animaciones constitutivos de un arsenal de ideas y gráficas explícitamente terroristas. Muchos se hacen cómplices simplemente con las risotadas soeces. Hacen reinar la mentira. Así se empieza.
Hasta hoy, para los nada escrupulosos espías financiados por oligarcas, vale oro -como receta bélica convencional- el golpe moral de someter a ridículo, exhibir como cadáver o mostrar en “actos impúdicos”... la imagen de un líder. Si este es un líder transformador y revolucionario... les inspira mayores odios. Para ellos “todo vale” (menos los argumentos racionales, claro). Para ellos toda desazón, todo descorazonamiento, todo miedo y toda duda son terreno codiciado. Su “Alma Mater” es el dinero y su fin último es desmovilizar al enemigo sin importar qué obscenidad haya que usar. Hay ejemplos a raudales y se gasta, en ello, millonadas monstruosas. El objetivo es sembrar el caos, sustituir los valores, obligar a creer en lo falso. Representar una tragedia, la muerte, lo irreversible... y destruir la moral y la conciencia del otro. Especialmente si es socialista.
Se trata de mancillar la imagen del líder, se trata de quebrar la dirección, se trata de quitar las ganas y degenerar los procesos revolucionarios que se desarrollan en el interior de la lucha de clases. Todo sirve para semejante inmundicia: Literatura, cine, teatro... televisión... todos sometidos para que reflejen y ensalcen los intereses más bajos, más retrógrados. Se trata de sembrar e inculcar, en la conciencia colectiva, el miedo, el desconcierto, las dudas, la desconfianza y la sorna con tufo de violencia, sadismo y traición. En concreto: cualquier tipo de inmoralidad.
Su idea es sembrar el mundo con caos y confusión y que eso que parezca un “paraíso” donde la violencia contra los pueblos sea activa y constante, déspota, corrupta... domine la falta total de principios, la muerte de la honradez y la honestidad que serán ridiculizadas, innecesarias y convertidas en causa de represión. Mundo donde reina el descaro, la insolencia, el engaño y la mentira... la sangre todo lo envuelve, las degeneraciones sexuales se naturalizan con tufos de alcoholismo, drogadicción, miedo irracional, traición, fascismo y enemistad entre los pueblos, desconfianza entre las personas y sobre todo el reino del odio cultivado pertinazmente. A Hugo Chávez se lo agrede inmisericordemente desde cualquier posición. No importa si son locutores, lectores de noticias, sacerdotes o catedráticos. Abren la boca preñada con odio para ridiculizar, por ejemplo, con tonitos sarcásticos... para manipular fotografías, videos o audio... para calumniarlo, desacreditarlo y sentenciarlo a convertirse en “desecho de la historia” producto (según no pocas mentes homicidas) de alguna bala o algún recurso como los que, incluso por televisión, se le han vaticinado. Todo queda en la impunidad. En sus intenciones más abyectas los manipuladores de imágenes y sonidos (de imaginarios incluso magnicidas) ponen por “target” a los jóvenes para corromperlos, desmoralizarlos y pervertirlos. Ya hay videojuegos al respecto.
Podríamos formar un expediente del horror inmenso si juntásemos, sólo, en una casuística latinoamericana todas las formas de agresión simbólica contra Hugo Chávez que se publican a diario. Todas las risitas mañaneras de los lebreles periodísticos, todas las noticias deformadas para exhibirlo como “ineficiente”, “autoritario”, “dictador” y “comunista”. Todas las fotografías, los “pies de fotos”, los videos y las pistas de sonido, prefabricadas para que se vea lo “intransigente”, lo “antidemocrático”, lo “amenazador” que es Chávez. Podemos estudiarlo y debemos denunciarlo, a los cuatro vientos y a voz en cuello. Debemos ejercitar la denuncia y entrenar la contraofensiva. Debemos cumplir nuestras tareas, por razón de justicia y por el bien de todos... mientras echamos nuestras barbas a remojar porque todos podemos ser la próxima víctima. Sonría nos están filmando.
sábado, 5 de marzo de 2011
Sobre "La Hojilla", programa televisivo venezolano
Rasgando el velo mediático
Fernando Buen Abad Domínguez
“La Hojilla” [1] es una serie televisiva emblemática, al mismo tiempo necesaria y contradictoria, que expresa patente y latente, las urgencias nuestras en el escenario de la Guerra Mediática latinoamericana, especialmente en la no poco compleja lucha venezolana por la emancipación comunicacional. “La Hojilla” es hija del ensayo y del error, obra del empirismo involuntario y de cierta improvisación en la que se combinan, entre otros ingredientes, la investigación periodística, el ensayo editorial, la pedagogía revolucionaria, la formación política y el pleito de callejón. Un poco de todo para gustos y necesidades muy diversos… y no pocas críticas. De propios y extraños.
“La Hojilla” es una serie televisiva dificilísima de realizar, y de sostener, especialmente cuando se trata de poner nombres y apellidos a los protagonistas del golpismo, la corrupción y las conspiraciones variopintas contra la Revolución venezolana, y cuando se trata de soportar amenazas a la vida, acosos y peligros, producto de decir y probar verdades en la televisión. Mario Silva, productor y conductor de la serie, paga un costo altísimo por la osadía revolucionaria de asumir un rol televisivo, inédito frecuentemente, ansiado por muchos históricamente. Es la voz y es la audacia valiente que pocos, como Mario Silva, son capaces de esgrimir en las condiciones que le han tocado. Algunos lo critican fraternalmente, otros soterradamente… algunos lo detestan, lo acusan de brabucón y lo descalifican. A diestras y siniestras. Era de esperarse.
Hay países en los que es inimaginable un programa como “La Hojilla”, inimaginable la cantidad e inimaginable la calidad de casos y aportes que ha expuesto, en sus años de existencia, para el desmontaje de canalladas y para entender los entresijos de la antidemocracia. La historia de “La Hojilla” contiene episodios extraordinarios en la batalla de las ideas. A veces repetitivo, a veces sorprendente, pero siempre ejemplar en la contundencia de sus denuncias. Sus expedientes son un arsenal poderoso, y pasmoso, de testimonios y documentos demoledores cuya utilidad no se agotará ni terminándose la serie. Quizá acostumbrados a mirar cada noche “La Hojilla” muchos, en Venezuela, hayan perdido capacidad de asombro ante la inteligencia y la ejemplaridad de un programa televisivo tan claro, y tan esclarecedor, de no pocos episodios turbios y negros contra la Venezuela que camina hacia el socialismo. Eso se agradece y se respeta.
Un programa que combate las monstruosidades del capitalismo, como “La Hojilla” enfrenta riesgos y debe intentar creativamente muchas estrategias con el formato que se ha dado y con la premura de las ofensivas que aparecen a diario. Eso tiene, por razones propias y ajenas, deficiencias diversas y logros remarcables. Una de esas deficiencias es que, acaso, depende demasiado del accionar opositor para lucir sus armas de defensa y construcción. Algunos piensan que nada sería “La Hojilla” sin los opositores golpistas. No obstante, en la asimetría de la Guerra Mediática, contamos con una sola “Hojilla” y con unos cuantos programas y medios, insuficientes todos hasta el momento, contra un ejército de especialistas en Guerra Psicológica y golpes de estado, contratados por la oligarquía. Y no hay muchos “Mario Silva” dispuestos a ponerse los zapatos necesarios, porque no los tienen. Que a algunos no les guste, aun teniendo razones con peso, no invalida la utilidad y aportes que “La Hojilla” ha prestado en la guerra mediática y en las etapas que ha de cubrir hasta que consolidemos una comunicación nueva que supere lo que hoy tenemos. No obstante bien le vendría “La Hojilla” algún ejercicio de renovaciones estratégicas sin que, por eso, pierda su carácter combativo.
A muchos que estudiamos “La Hojilla”, desde fuera de Venezuela, nos resulta extraordinario cómo se mantiene el vigor, la profundidad y la puntualidad en la lucha diaria contra los aparatos mediáticos burgueses y sus personeros serviles. Sorprende enormemente la capacidad de entrar a una lucha contra la oligarquía, aun teniendo debilidades grandes, pero con un arrojo y valentía singular y envidiable. “La Hojilla”, que no llena todas las necesidades comunicacionales de la Revolución, contribuye sí con una parte pionera y dificilísima de la que tenemos la obligación de aprender, respetuosamente, en muchos países que no han llegado ni al uno por ciento de sus logros. Vemos todos los días el descaro obsceno de las mentiras burguesas y nada, o muy poco, podemos decir en países silenciados por el secuestro burgués de los mass media, pero “La Hojilla” dice con nombre y apellido, sin tapujos y con claridad política revolucionaria, cosas que se parecen mucho a lo que quisiéramos que fuese dicho y no podemos decir por censura, porque no tenemos los medios o porque tenemos mucho miedo.
Todas las noches Venezuela cuenta con un espacio de fortalecimiento para las ideas y para moral de combate. Contrario a lo que ocurre en la televisión burguesa nocturna, que derrama sangre, amedrentamiento, desmoralización y mentiras a raudales, en la televisión Venezolana brilla con fulgor propio un modelo comunicacional naciente que está por desarrollar sus mejores potencias. Se trata de un espacio que la Revolución ha hecho realidad ante los ojos de unos y otros, se trata de una experiencia de emancipación que, con sus faltantes incluso, nos hace mucho bien. ¿Lo vemos?
http://www.vtv.gov.ve/actualidad/la-hojilla
viernes, 10 de diciembre de 2010
Visibilidad de signos transparentes
Imagen Chávez
Campaña Manos Fuera de Venezuela
Chávez cumple tareas de microscopio. Su visibilidad, que no es poca, sirve para hacerse transparente, él lo sabe bien seguramente. Consigue que su presencia lo ausente para dejar el espacio libre y sean vistas, a través suyo, las luchas, los avances, las contradicciones y atrasos que conviven en la dialéctica de una revolución cuya salud, por cierto, también es responsabilidad mundial. Es una especie de telescopio. Uno podría sospechar que cuando el presidente Hugo Chávez aparece en la televisión, en los discursos, en los periódicos, en las radios… tanto tiempo, tantas veces, genera saturación y acaso rechazo. Como les pasa a muchos “funcionarios” del mundo entero. Pero Chávez consigue, su presencia concreta e inconfundible, dejar ver el mandato que lo insufla, para organizar, para dejar ver ese contenido, esa carga de significados, en su interior, hecho con la lucha de muchos… dejar ver esas entrañas simbólicas plenas de acción y fe colectiva. ¿Será por eso que se le ve más robusto?
Alguien cuya fisonomía no necesariamente obedece a los cánones estéticos occidentales de la farándula común, que no basa su “presencia” en prodigar halagos o en decir sólo cosas dulces, simpáticas o “políticamente correctas”… alguien que no se esmera en hacerse el simpático, que empuja, presiona, demanda y exige a los funcionarios, a los líderes y a los movimientos sociales, a toda hora en todo foro… ¿cómo logra convocar y mantener la atención de tantas personas, en tantos lugares y tantas horas?. ¿Cómo logra mantener en sincronía ese fenómeno de comunicación que es escuchar lo que uno estaría dispuesto a decir, poner en una voz tantas voces, escuchar, pues, lo que uno piensa, escuchar lo que se desea y hace en la práctica revolucionaria… escuchar uno escuchándose uno en la voz de un referente que no es complaciente y que punza, acicatea y cuestiona? Escuchar, incluso, los debates que menos se escuchan. ¿Es un genio de los mass media, Gebels caribeño que se instala como ídolo telenovelero, rockero…? ¿Es obra maestra de alguna industria de masas, acaso un hito de las agencias de mercadotecnia y alienación publicitaria? Si fuese así sería fácil callarlo, desfondar su carga simbólica, cercenar esa fuerza semiótica que le viene de la revolución… de los de abajo. Que nos es individual… que no es suya.
Esa revolución venezolana que camina hacia el socialismo, y nos compete a todos, no admite caudillos [1] de vidriera porque sería frágil; porque no sería de todos… porque sería una mentira. No admite ser reducida al “talk show” delirante de un líder que, apasionado por sí mismo, viviera frente a las cámaras como en un “Big Brother” de saliva farandulera. Una Revolución como la venezolana que camina hacia el socialismo, no sin mil contradicciones y peligros, no admite la payasada publicitaria de caudillo alguno. Esa revolución ya dio pruebas contundentes de cuánto aborrece las aventuras circenses de algunos “Mesías” por más medios de comunicación que dominen. Por eso Chávez regresó a Miraflores.
Hugo Chávez es un signo transparente cuya tarea comunicacional es contribuir a perfeccionar la visión del socialismo en el futuro de Venezuela. Así se lo manda la revolución misma. Su rol en los medios es contribuir a la construcción de un gran relato revolucionario. No es su dueño, no es su blasón, no es su “marca registrada”. Es su pasión y su militancia, su fuerza y su mandato. Y está obligado a defenderlo obedeciéndolo. Chávez desde luego significa mucho. Carga muchos significados propios de este periodo histórico de la revolución… ha luchado mucho para eso desde hace muchos años, pero, especialmente, su trabajo como referente visual, acústico, es poner perspectiva a una lucha que necesita ganar fuerzas mundiales que acompañen a la Revolución al mismo tiempo que aprenden de ella. Ese es y ha sido el papel de Chávez en los medios. Nada mal por cierto.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Venezuela: Análisis de las elecciones del 26
Publicamos acá enlaces a diferentes análisis de las elecciones a la Asamblea Nacional del 26 de septiembre, así como a los resultados oficiales
Resultados oficiales de las elecciones a la AN:
Enlaces a artículos y valoraciones de las elecciones a la AN del 26 de Septiembre:
PSUV consigue la mayoría simple en la AN, pero la burguesía recupera espacio y crecen las amenazas - Aporrea.org
Elecciones en Venezuela: Una advertencia seria para la Revolución - Alan Woods, Corriente Marxista Internacional
Balance de los resultados de las elecciones - Corriente Marxista Lucha de Clases
Venezuela: lecciones del 26 S - Atilio Borón
Elecciones en Venezuela: triunfo con sabor a derrota - Marcelo Colussi (Argenpress)
Reflexiones comunicacionales sobre las elecciones en Venezuela - Fernando Buen Abad
domingo, 26 de septiembre de 2010
La central sindical UNETE apoya la campaña Manos Fuera de Venezuela
Bajo la convocatoria de la UNETE (UNT), los días viernes 17 y sábado 18 de septiembre, en la Ciudad de Caracas se dieron cita alrededor de 220 Dirigentes Sindicales y trabajadores de distintas Empresas Nacionalizadas, Recuperadas y de carácter social donde se están desarrollando procesos de Control Obrero; a objeto de intercambiar las experiencias y establecer un marco de articulación que permita avanzar en la construcción de un Modelo de Gestión Socialista que parta de dichas Empresas.
En dicha reunion también se discutió la necesidad de apoyar las fuerzas revolucionarias en las elecciones del 26-S y en particular se concedio un espacio a los camaradas de la campaña Manos Fuera de Venezuela para explicar el contenido de la campaña mundial en defensa del proceso revolucionario, que MFV ha llevado a cabo en colaboración con el Congreso Bolivariano de los Pueblos.El camarada Fernando Buen Abad dio una palabras de apoyo al I Encuentro Nacional sobre Modelo de Gestión Socialista, Control Obrero y Participación de los Trabajadores, donde explicó la necesidad de ir a votar masivamente este 26 de septiembre en apoyo a los logros de la revolución y por la necesidad de profundizar la revolución. Dijo que el día 17 se llevó a cabo el acto de Manos Fuera de Venezuela en la fábrica ocupada IMPA en Buenos Aires en solidaridad con la clase obrera venezolana.
Explicó claramente como medios de comunicación de derechas tergiversan permanentemente la información sobre los acontecimientos en Venezuela como el grupo Clarin de Argentina. Al final dio unas palabras de solidaridad con los trabajadores injustamente despedidos de MMC Automotriz (Mitsubishi), así como palabras de apoyo para los trabajadores de Vivex y Gotcha en su justa lucha por la nacionalización de la empresa.
En su declaración, la UNT dio su apoyo a la campaña Manos Fuera de Venezuela por su solidaridad con la revolución bolivariana.
La declaración aprobada contiene esta parte;
“4- La Unión Nacional de Trabajadores apoya la campaña de solidaridad “Manos Fuera de Venezuela” que apoya la Revolución Venezolana desde varios espacios sindicales y desde varios partidos de izquierda a nivel mundial. Fabricas de franelas Gotcha. Yenny Cortez”
Ver en Aporrea: http://aporrea.org/actualidad/n166084.html
martes, 21 de septiembre de 2010
La charla sobre las elecciones venezolanas en Agencia Venezolana de Noticias
Realizan en Argentina charla sobre la Revolución Bolivariana
Caracas, 20 Sep. AVN .- El intelectual mexicano Fernando Buen Abad brindará este martes en Buenos Aires, Argentina, una charla sobre las elecciones legislativas en Venezuela que se llevarán a cabo el próximo domingo.
La actividad que se llevará a cabo en el Centro Cultural de la Cooperación de la capital argentina y está auspiciada por la Embajada venezolana en el país suramericano, en el marco de la Campaña Manos Fuera de Venezuela.
Días atrás, en una actividad realizada en Caracas, Buen Abad explicó que las manos que se quieren fuera de Venezuela son “la de los imperios, de los banqueros, de los terratenientes y de todos quienes que no se pongan a trabajar con este pueblo desde abajo e impidan el desarrollo de la organización obrera y de la Revolución”.
“Todos están mirando este proyecto que impulsa una vida democrática, que ha iniciado miles de cambios y que ha abierto tantos frentes de solidaridad con los pueblos del mundo. Hay un mundo atento a lo que aquí pase, porque Venezuela es una esperanza fundamental de que sí se puede tomar otro camino”, sostuvo.
La Campaña internacional nació tras el golpe de Estado de abril de 2002 y es organizada por el Congreso Bolivariano de los Pueblos y por el Comité para la formación de la V Internacional Socialista.
El viernes pasado, también en Buenos Aires un centenar de personas se congregaron en la fábrica recuperada por sus trabajadores IMPA en un acto de solidaridad con la Revolución Bolivariana.
Entre los participantes se encontraron militantes de organizaciones barriales y populares como jóvenes venezolanos pertenecientes al Colectivo bolivariano Nuestro Americano Alí Primera.
La actividad que se llevará a cabo en el Centro Cultural de la Cooperación de la capital argentina y está auspiciada por la Embajada venezolana en el país suramericano, en el marco de la Campaña Manos Fuera de Venezuela.
Días atrás, en una actividad realizada en Caracas, Buen Abad explicó que las manos que se quieren fuera de Venezuela son “la de los imperios, de los banqueros, de los terratenientes y de todos quienes que no se pongan a trabajar con este pueblo desde abajo e impidan el desarrollo de la organización obrera y de la Revolución”.
“Todos están mirando este proyecto que impulsa una vida democrática, que ha iniciado miles de cambios y que ha abierto tantos frentes de solidaridad con los pueblos del mundo. Hay un mundo atento a lo que aquí pase, porque Venezuela es una esperanza fundamental de que sí se puede tomar otro camino”, sostuvo.
La Campaña internacional nació tras el golpe de Estado de abril de 2002 y es organizada por el Congreso Bolivariano de los Pueblos y por el Comité para la formación de la V Internacional Socialista.
El viernes pasado, también en Buenos Aires un centenar de personas se congregaron en la fábrica recuperada por sus trabajadores IMPA en un acto de solidaridad con la Revolución Bolivariana.
Entre los participantes se encontraron militantes de organizaciones barriales y populares como jóvenes venezolanos pertenecientes al Colectivo bolivariano Nuestro Americano Alí Primera.
20:55 20/09/2010
Charla sobre las elecciones venezolanas
La charla tendrá lugar en el Centro Cultural de la Cooperación, Corrientes 1543, Buenos Aires, el martes 21, a las 19 hs, y seguramente contará con una asistencia masiva.
Te esperamos
domingo, 19 de septiembre de 2010
Manos Fuera de Venezuela en Correo del Orinoco
Reproducimos un artículo publicado en la Web de Correo del Orinoco de Venezuela donde se destaca las actividades solidarias con la Revolución que la campaña MFV viene impulsando en 61 países con miras a la batalla electoral del 26 de Septiembre.
En Argentina, los compañeros se MFV organizamos, junto a distintas organizaciones, un acto de apoyo al proceso revolucionario que impulsan los trabajadores, campesinos y estudiantes Venezolanos. El mismo tuvo lugar en la fábrica recuperada IMPA.
Campaña internacional Manos fuera de Venezuela dará la vuelta al mundo en apoyo a la Revolución Bolivariana
Fernando Buen Abad, la candidata a la Asamblea Nacional por el PSUV, Vilma Gracé y demás integrantes del colectivo internacional
Ayer comenzó la edición 2010 de la campaña internacional en apoyo a la Revolución Bolivariana Manos Fuera de Venezuela que en esta ocasión se realizará en 61 países del mundo para apoyar a la Revolución Bolivariana y enfrentar la desinformación orquestada por la derecha transaccional
La iniciativa, que nació tras el golpe de estado de abril de 2002, es organizada por el Congreso Bolivariano de los Pueblos y por el Comité para la formación de la V Internacional Socialista, explicó en rueda de prensa el vocero de la campaña, Leonardo Badell.
El filósofo mexicano, Fernando Buen Abad, explicó que las manos que se quieren fuera de Venezuela son “la de los imperios, de los banqueros, de los terratenientes y de todos quienes que no se pongan a trabajar con este pueblo desde abajo e impidan el desarrollo de la organización obrera y de la Revolución”.
Buen Abad manifestó que es necesario que las y los venezolanos sepan que hay un mundo entero observando el proceso bolivariano.
“Todos están mirando este proyecto que impulsa una vida democrática, que ha iniciado miles de cambios y que ha abierto tantos frentes de solidaridad con los pueblos del mundo. Hay un mundo atento a lo que aquí pase, porque Venezuela es una esperanza fundamental de que sí se puede tomar otro camino”, sostuvo.
La candidata a la Asamblea Nacional por el Partido Socialista Unido de Venezuela, Vilma Garcé, indicó la campaña ofrece también apoyo a que todos y todas las aspirantes a diputados por el Psuv.
“Estamos recibiendo el apoyo de una iniciativa hermosa de solidaridad y revolución en el mundo donde los protagonistas son los pueblos”, señaló.
Garcé resaltó la importancia de lograr una mayoría parlamentaria: “Tenemos que recordar lo que pasó en Honduras, donde el Congreso dio un golpe de Estado contra el presidente constitucional Manuel Zelaya sin disparar un solo tiro”.
Indicó que es necesario conseguir una victoria abrumadora el próximo 26 de septiembre para seguir avanzando en las leyes revolucionarios y en la transferencia del poder a las bases.
“Si perdemos la Asamblea no sólo los venezolanos y venezolanas perderemos los logros de la revolución también se perderán los alcances los acuerdos internacionales, por eso nuestros hermanos del continente y el mundo entero están pendientes de los resultados de estos comicios”, sostuvo.
Las actividades que se realizan en el marco de la campaña Manos Fuera de Venezuela incluyen conversatorios y foros bajo la consigna “¿Qué está en juego en las próximas elecciones?”, y manifestaciones en apoyo a la Revolución Bolivariana.
T/ Yamila Blanco
F/Alberto Corro
FUENTE: http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/campana-internacional-manos-fuera-venezuela-dara-vuelta-al-mundo-apoyo-a-revolucion-bolivariana/
martes, 31 de agosto de 2010
Acto de apoyo a la Revolución Bolivariana ¡¡¡SUMATE!!!
Para ganar la batalla electoral del 26 de septiembre
Un paso más para profundizar la revolución bolivariana
Un paso más para impulsar el ALBA
Un paso más para derrotar al imperialismo y sus políticas
Un paso más para impulsar el ALBA
Un paso más para derrotar al imperialismo y sus políticas
Viernes 17 de septiembre, 18 hs
En la fábrica recuperada IMPA de Capital Federal
Querandíes 4290; entre Rawson y Pringles, a 2 cuadras de Av. Rivadavia
Hablarán:
- Arévalo Méndez Romero, Embajador de la República Bolivariana de Venezuela
- Martín Ogando, Corriente Julio Antonio Mella - Presidencia FUBA.
- Fernando Buen Abad, Consejero de Telesur, Red de Intelectuales en defensa de la humanidad
- Representante de la CTA
Fábrica IMPA (Querandíes 4290, entre Pringles y Rawson; a dos cuadras de Av. Rivadavia. Subtes Línea A: Río de Janeiro y Castro Barros ) en Almagro
Convocan:
*IMPA, Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER)
*Campaña "Manos Fuera de Venezuela"
*Corriente Julio Antonio Mella - Presidencia FUBA
*Corriente Julio Antonio Mella - Presidencia FUBA
*Universidad de los Trabajadores
*Cátedras Bolivarianas, Organización Libre del Pueblo (OLP)
*Cátedras Bolivarianas, Organización Libre del Pueblo (OLP)
*Agrupación General San Martín
*MPR Quebracho
*MPR Quebracho
*Partido Nacionalista Peruano en Argentina
TE ESPERAMOS
lunes, 23 de agosto de 2010
Reunión por Acto en IMPA en apoyo a la revolución bolivariana
Queremos contar para la convocatoria de este acto con la participación y colaboración del máximo número de organizaciones sociales y populares que apoyan la revolución bolivariana desde su propia mirada, y así conseguir entre todos un acto masivo. Es por eso que queremos invitarlos a una reunión preparatoria este jueves 26 de agosto, a las 18 hs, en la fábrica recuperada IMPA. El Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER) y la Campaña Internacional “Manos Fuera de Venezuela” en Argentina hemos tomado la iniciativa de proponer la convocatoria a un acto en la fábrica recuperada IMPA de Capital Federal (Querandíes 4290; entre Rawson y Pringles, a 2 cuadras de Av. Rivadavia –Bº de Almagro) para el viernes 17 de septiembre en apoyo a la revolución bolivariana y a los candidatos del PSUV en las elecciones legislativas del 26 de septiembre.
Ya tenemos confirmada la presencia en el acto del intelectual mexicano, documentalista, y experto en comunicación Fernando Buen Abad, gran conocedor y defensor de la revolución bolivariana; y una delegación del PSUV de Caracas.
Queremos contar para la convocatoria de este acto con la participación y colaboración del máximo número de organizaciones sociales y populares que apoyan la revolución bolivariana desde su propia mirada, y así conseguir entre todos un acto masivo.
Es por eso que queremos invitarlos a una reunión preparatoria este jueves 26 de agosto, a las 18 hs, en la fábrica recuperada IMPA.
Ya tenemos confirmada la presencia en el acto del intelectual mexicano, documentalista, y experto en comunicación Fernando Buen Abad, gran conocedor y defensor de la revolución bolivariana; y una delegación del PSUV de Caracas.
Queremos contar para la convocatoria de este acto con la participación y colaboración del máximo número de organizaciones sociales y populares que apoyan la revolución bolivariana desde su propia mirada, y así conseguir entre todos un acto masivo.
Es por eso que queremos invitarlos a una reunión preparatoria este jueves 26 de agosto, a las 18 hs, en la fábrica recuperada IMPA.
Campaña “Manos Fuera de Venezuela” en Argentina
viernes, 6 de agosto de 2010
Video: Entrevista con Fernando Buen Abad
El conocido escritor mexicano y experto sobre el tema de la comunicación y guerra mediática, Fernando Buen Abad, recientemente visitó Venezuela para dar conferencias y mostrar su apoyo al proceso revolucionario. Camaradas de la Campaña Manos Fuera de Venezuela aprovecharon esta oportunidad para entrevistarle sobre la coyuntura política, las elecciones parlamentarias de septiembre y la necesidad de la solidaridad internacional.
miércoles, 12 de mayo de 2010
Argentina inauguró Catedra Bolivariana: Semiótica de la emancipación
Un grupo de venezolanos(as), brasileros y argentinos(as) residentes en Buenos Aires, Argentina, dieron inicio este viernes a la Cátedra Bolivariana: Semiótica de la Emancipación, con la finalidad de generar debates y publicar trabajos desmontando la alienación del discurso hegemónico a través de una propuesta dialéctica y pionera, con el uso de la semiótica en un territorio crítico y dialéctico.
Este taller dictado por el comunicólogo mexicano Fernando Buen Abad, e impulsado por el Colectivo Nuestroamericano Alí Primera y la organización internacional Manos Fuera de Venezuela, busca desarrollar un quiebre epistemológico proponiendo impulsar la semiótica en contra del modelo del capital, "que no es más que un modelo para contemplar, decodificar y aprender a asumir patrones ideológicos impuestos y alienantes".
Este taller dictado por el comunicólogo mexicano Fernando Buen Abad, e impulsado por el Colectivo Nuestroamericano Alí Primera y la organización internacional Manos Fuera de Venezuela, busca desarrollar un quiebre epistemológico proponiendo impulsar la semiótica en contra del modelo del capital, "que no es más que un modelo para contemplar, decodificar y aprender a asumir patrones ideológicos impuestos y alienantes".
El abordaje metodológico de esta disciplina se desarrollará teniendo en cuenta el aspecto semántico (significado), sintáctico (ordenación) y pragmático (relación con usuario) del dicurso.
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